miércoles, 13 de junio de 2007

Alguna vez has... hecho el amor en el coche? - Episodio III (que trata sobre lo importante que es tener, a los 18 años, medio de transporte propio)

Tercera entrada de la serie "Alguna vez has...", esta vez un poco menos objetiva y más participativa, siempre en la estela de preguntas a partir del popular anuncio de la tele. Las entradas anteriores se encuentran aquí y aquí.

Pregunta: ¿Alguna vez has hecho el amor en el coche?

Respuesta: Sí.

Pienso que, quien más o quien menos, ha pasado por el coche. Especialmente los de fuera de ciudad. Y los de ciudad, sinceramente, no sé cómo se lo han montado. A los 18 años, el coche sirve una doble función importantísima. La primera es que te permite una auténtica libertad por primera vez en tu vida; sí, ok, podías tener moto (incluso podías haberte sacado el carné de "125" a los 16) pero no es lo mismo. No podías ir a Sitges con la moto; no podías ir al Louie Vega hasta Tarragona con la moto. No podías ir a esquiar si no era con esos maravillosos autocares llenos hasta la antena de gente. El coche es como una bocanada de aire en un momento de tu vida bastante agobiante. No vale la pena seguir enumerando las ventajas de tenerlo; si no te sacas el carné siempre a) acabas dependiendo del coche de otros y b) tu mundo acaba donde acaba la línea de metro, a menos que quieras moverte en taxi que es muy cool pero es muy caro. Y pasta lo que se dice pasta, a menos que seas lo que sea que son los que la tienen, a los 18 años no se mueve mucha.

La segunda razón, y por estar en segundo lugar es menos importante, es servir de picadero móvil. Casi nadie vive solo a los 18 años; tiene su encanto esperar a que los padres se marchen, a que el hermano pequeño duerma o lo que sea... pero no es lo mismo que tener la posibilidad de liberar tus hormonas en esas maravillosas calles cortadas, en los "sesión contínua" que existen en cada pueblo o simplemente pegarse una escapada donde sea para echar un polvo. Es muy masculino esto, sin embargo. Y claro, no lo puedes hacer con una moto; bueno, sí lo puedes hacer con una moto pero no es lo mismo. Y en invierno se te pela (sin que te toquen) del frío que hace.

Como mi primer coche fue un maravilloso Suzuki Samurai (aún lo conservo, ojo), ese fue el coche en el que me estrené. Me refiero a que fue el primer coche en el que lo hice, claro. Es simplemente espectacular el altísimo nivel de incomodidad que el ser humano es capaz de soportar por meterla, sinceramente. Pero se soporta bien, eh? Porque mira que el Suzuki es duro de cojones... coñe, yo dormía en ese coche xD Después con el Mégane Coupé las cosas eran algo distintas, pero el puto asiento de atrás no estaba pensado para tal función y en la parte central del asiento había una pieza de plástico duro que no entiendo como no se me quedó el culo con esa forma, la verdad.

En fin, es cierto que el coche es incómodo pero el rédito es altísimo. Y además, el día que pillas una cama de verdad se te abre el cielo de par en par (entre otras cosas).

¿Quién más ha pasado por la prueba del freno de mano?

12 comentarios:

Marta dijo...

El primer coche...qué tiempos aquellos...

Yo tenía un Smart en la época y muy cómodo no era, pero la función la hacía bien, aunque eso sí, te pasabas dos semanas con agujetas en las piernas!

Motenai dijo...

Qué hacías tú en el smart? ¬¬

Te permito que hayas pasado por el coche de otro, pero... en el smart?? Hmpf!!

Marta dijo...

Cariño, lo que nos hace como somos es nuestro pasado y nuestras experiencias :-P

Pero tranquilo, también pasé por el coche de otros, si es eso lo que te preocupa.

XD

Motenai dijo...

No me caes nada bien.

Marta dijo...

LU

Motenai dijo...

ñeñe...

Además, en el smart...? Si los asientos ni tan siquiera eran reclinables!

Marta dijo...

Eso es verdad, ves...si cuando tienes la razón no te la quito!

Raül dijo...

En el Smart fue con el señor Rador, no?

...cómo se llamaba.... ¿Vib? Jajajajajaja

Mi primer coche fue un 4L de Renault, y pese a que era como una bañera con ruedas, para esos menesteres era lo mejor... y encima ayudaba al vaivén ;)

Motenai dijo...

Sí, después el inconveniente ya fue Vanessa, si es que tener a ese pibón como compañera de piso se le puede llamar "inconveniente"...

Marta dijo...

No pienso dar más detalles, cotillas!

Motenai dijo...

K rancia...

Cris dijo...

Yo (todavía) no tengo coche, así que pasé por distintos coches durante mi alocada adolescencia. Es más, mi primera vez fue en un coche Swift y de los morados posteriores todavía me acuerdo...

Pero el mejor de todos, con diferencia, es el Twingo: asientos reclinables al 100% que se ajustan perfectamente a los traseros. Es el coche-cama por excelencia! :P