lunes, 18 de junio de 2007

Fin de las hostilidades (que trata sobre cómo hacer caso a una petición)

El día que yo nací, en la clínica del Pilar, nacieron 23 niñas y un solo niño: yo. Ese dato poco casual marcaría lo que después sería mi vida.

Me encantan las mujeres. Son mi pasión, con mucha diferencia. Y me chiflan mis amigas: son guapas, son listas, son fuertes, son autosuficientes. No te necesitan, pero te quieren igual. Y eso es lo que mola. Me siento cómodo con ellas. Me encanta su forma de pensar, su forma de discutir y argumentar... son distintas, son extraordinarias.

Mi círculo interno (my inner circle queda mejor xD) está formado por algunas de ellas y por algún chico, pero la presencia femenina es mayoría. Y brillan con luz propia, todas ellas.

Ponerlas a prueba no tan solo es un reto sino una obligación, porque te hacen pensar, te invitan a estar alerta constantemente porque no atacan por los canales habituales. Aprendes. Disfrutas.

Por eso lamentas profundamente cuando, en 31 minutos y 38 segundos de conversación de un viernes, una de ellas admite que no llega. No está a la altura. Bandera blanca. Descenso de división. No cree dar la talla. No llega a más. Un descanso, sargento. No puede mantener el ritmo. Se acabó la gasolina.

Por eso, por la gran amiga que has demostrado muy sobradamente ser, te dejo tranquila. Esperando que, en algún momento, quieras volver a la posición que puedes tener porque tú lo vales. Porque ya sabes lo que dicen, la vida es un juego. Y nada más.

Te quiero.

12 comentarios:

Marta dijo...

Respecto al fin de las hostilidades, ya sabes lo que pienso al respecto pero tus dos últimas palabras me han llegado al alma y me han emocionado porque, como te he dicho esta mañana, pensaba escribir acerca del miedo que tiene la gente a decir TE QUIERO y la pena que me da.

Gracias, eres pura inspiración.

Motenai dijo...

No pretendí chafarte la entrada, no tenía ni idea de lo que ibas a escribir.

Lo peor no es el miedo que tiene la gente a decir "te quiero", es el miedo que tiene la gente a querer.

Merece entrada aparte. Hoy no.

Gemma dijo...

Una cruzada très absurda, la tuya.

Tenemos diferentes formas de divertirnos, es todo. Te debes creer que estimulas mi ingenio y que debería darte las gracias por ello.

En fin, que no llego, pues no exactamente, es que no me aporta nada llegar. Cómo te cuestan las cosas, hijo.

¿Hay pasta para el ganador? Si es así, me entreno a fondo. Si no, pues ala, con Dió.

Marta dijo...

Lo vuestro es de juzgado de guardia, en serio...

Motenai dijo...

El tuyo? No! El mío!

No hay pasta para el ganador :-( No hay ganador :-( Nunca se trató de que lo hubiera :-(

Well, whatever! Nevermind!!

Raül dijo...

Nen, aquí hi ha marro! :P

Motenai dijo...

Pues sí, porque no se atreve a cogerme el tlf.

Otra como tú, kondesito xD

Marta dijo...

Arregladlo. Es una orden

Motenai dijo...

La he llamado y le he dicho 85508550 y me ha contestado lo mismo.

Todavía me quiere.

Marta dijo...

Sois como unas cuarentonas aburridas con sus batas de cuadros y los rulos en la cabeza.

Pero sois una monada y mola que os queráis.

Vander dijo...

Vaya dos niñatos, hay que joderse XD

Gemma dijo...

Te quiero, pero el Fin de las hostilidades mola.