lunes, 16 de marzo de 2009

Demasiado cerca (que trata sobre los recientes acontecimientos en Alemania y Austria)

La semana pasada fue noticia el asalto de un chaval de 17 años a un instituto matando con extraordinaria habilidad - proporcional a su falta de cordura - a 15 excompañeros de clase, profesores y gente que simplemente estaba en el sitio equivocado en un mal momento. Esta semana vuelve a estar en el candelero el asunto del hombre austríaco que mantuvo secuestrada a su hija de la que abusó incontables veces llegando a tener varios hijos con ella.

Del primer asunto, buena parte de los medios se han ocupado de culpar a los videojuegos, y mi compañero de redacción en MeriStation Salva Fernández se ha ocupado de poner las cosas en su sitio en su artículo de opinión publicado hoy lunes en la misma revista, de lectura recomendable. Del segundo de los temas, a lo largo de toda la semana y en ocasión del juicio que se celebra del descerebrado de Austria, no vale la pena comentar nada porque lo tendremos hasta en la sopa, desgraciadamente.

Hoy quisiera incidir en un tema que me preocupa y que va más allá de estos hechos en sí, que son claramente preocupantes. Se trata no ya tanto del qué sino del dónde; estamos habituados - de nuevo, por desgracia - a escuchar cosas semejantes de países como Estados Unidos en los que la violencia no tiene mucho valor. Y las que no escuchamos de otros continentes porque nuestros oídos no están todavía preparados para tales aberraciones. Pero, sean donde sean, son cosas que suenan lejanas, lejanísimas. Son cosas de los americanos, que están locos y aún no están civilizados. A fin de cuentas son los descendientes de los descendientes de los descendientes de lo que no quisimos en Europa siglos atrás. Son cosas que pasan a 6000 kilómetros de distancia.

Pero esta vez no. Sueceden a la vuelta de la esquina, en países de índole muy distinta al de las barras y estrellas. Dentro de nuestra Unión Europea. No sería de extrañar que en muy poco tiempo esto mismo pasara en Móstoles, en Sant Boi, en Garrucha, en Dos Hermanas o en Vigo.

Tiempo al tiempo.

Post Scriptum:

MERI-ADA del lunes:

M: Si sigues comiendo así de mal, te va a dar una pajarera!!

Yo: Una pajarera, ni más ni menos?

M: Sí. Qué? Se dice así!

Yo: No será... una PÁJARA??

xD

3 comentarios:

opiparopepino dijo...

Esto que dices es relativo.

Mas barbaridades que las que cometiernon los Nazis con los judios pocas se han visto, y no nos quedan muy lejos.

Anónimo dijo...

Para nuestra desgracia ningun país está libre de sufrir atrocidades de estas, os acordais del niño de la catana?, o el tema de alcaser?, el crimen se está globalizando, quizas nos estamos deshumanizando.

Sldos. Jordi.

Meri dijo...

Jajajaja, muy graciosillo tú.
Eres un p...... berberecho.