lunes, 2 de julio de 2007

Mi abuela - y que Dios me lo bendiga (que trata sobre las abuelas en general)

Este domingo tuvimos una de esas comidas familiares que tanto me gustan, que en teoría sirven para celebrar algo pero que nunca tienes esa sensación de que estás celebrando nada. Comimos con mis padres, mis suegros, Marta y mi abuela.

Mi abuela es la madre de mi madre, y la única que queda viva. Nació en 1917, o sea que tiene unos hermosísimos 90 años. Tiene mérito eso de llegar a los 90 años, la verdad. Tiene mérito porque provienen de una generación que las pasó muy amargas. Sobrevivieron a la primeras post-guerra, a la guerra civil, a la segunda guerra mundial, a la represión franquista en Catalunya (mi abuelo estuvo encerrado un par de semanitas bajo pena de muerte), al hambre y a la miseria, etc etc.

Ondia, y aún así, 90 años. Pim pam. Honestamente yo no creo que dure 90 años cuando he tenido una vida mucho más llena de facilidades.


Ya no está "perfecta", no obstante. Aunque vive sola desde hace más de 15 años, en un piso con unos escalones que me cuesta a mí subirlos, y es bastante autosuficiente... la realidad es que evidentemente la edad se le empieza a notar. A ver, hace 4 años la operaron de la cadera para ponerle una prótesis y mira, tan pancha, pero empieza a repetir mucho las cosas. Supongo que eso se debe a que en su vida no hay tantas cosas que contar ni tanta gente a quién contarlas, con lo que cuenta siempre lo mismo a las mismas personas. Eso sí, la memoria a largo plazo la tiene intacta y aunque es super-cabezota (que imagino que es propio de la época también), todavía se puede razonar con ella.

Mi abuela es el claro ejemplo de amor incondicional, de que se conforma con poco y que no te da más porque no tiene más. Es mi mayor fan sin lugar a dudas y cuando a veces me tiro un farol y me dicen que si no tengo abuela... pues es mentira. La tengo y bien maja que es :-)

4 comentarios:

Marta dijo...

Es tremenda y cuando habla de "els meus nets" a mí se me ponen los pelos de punta.

Carme dijo...

Aiiiiiiiii les àvies!!!!!. La nostra ja fa 9 anys que no ens fa petons, ni ens renya i la trobem molt a faltar.

Molts petons a totes les àvies que com la del Sergi, la nostra i la dels meus fills (materna, persuposat) s'ho mereixin!!!!!!!. A les altres, un respecte com a àvies que són.

Cris dijo...

Què mones són les iaies... Jo trobo a faltar molt la meva (paterna). Sempre que em comprava algo de roba o sabates, amb vuitanta i tants anys em deia "quan ja no t'ho posis m'ho passes, que seré la més guapa de Les Corts!". Per sort, encara em queden la iaia Maria i el iaio Joaquín! Quicos!

Cris dijo...

Què curiós, la meva àvia també té 92 anys, tot i que ja porta més de 4 amb Alzheimer. Generalment no recorda gaires coses, i som tots qui li recordem tot el que ha fet i ha viscut. Tot i així és forta, i està molt orgullosa d´haver conegut al seu besnet, que no tothom o fa! :)

Jo sempre la recordaré amb els seus 85 anys corrent darrera el bus perquè se li escapava, i dient-me que anés a misa. És i sempre serà la meva "super abuela"!! Visquen la iaies!! :D