jueves, 17 de julio de 2008

Debilidades y esclavitudes (que trata sobre aquellas personas que por una u otra razón viven pendientes de algo)

Hoy en día, el que más o el que menos ha desarrollado una dependencia hacia algo. Muchas veces no es una dependencia real: el móvil, internet, los videojuegos, el trabajo (algunos), el deporte... Son cosas de las que pensamos que a lo mejor no podemos prescindir, aunque en realidad sí.

Pero hay otras de las que mucha gente, simplemente, no puede. La más conocida es probablemente el tabaco. Si uno se para a pensarlo, es estremecedor que toda la complejidad de un ser humano, desde el conjunto de órganos y moléculas que forman físicamente nuestro cuerpo hasta aquello tan inmaterial como la mente, se reduzca a un mísero tubito de escasos centímetros que es necesario quemar. Y es necesario hacerlo ya. Porque si no... la muerte, por lo menos.

Muchas veces, en observar casi las crisis ansiosas por el tabaco que no está o las manos que lo primero que hacen al salir al aire libre es buscar el cigarrillo, siento rabia. Cuando estoy en paz, siento pena.

Muchos - especialmente fumadores - argumentan que no existe tal dependencia o tan profunda. Que si fuman es porque quieren. Puede ser correcto, no lo niego, pero también lo es que cuanto más alto lo gritan a los cuatro vientos menos capaces son en realidad de dejarlo. No quieren, desde luego, pero tampoco pueden. Es un poco la filosofía de las manzanas inalcanzables para la pequeña zorra (sin segundas): "están verdes".

Otros, los menos, realmente lo controlan. Fuman - tanto - por placer (sic). El resto, no. Triste, pero no. Sinceramente, tal y como yo lo veo, espero nunca llegar a depender de nada a ese nivel. Y si alguna vez lo hago, espero que sea por algo de mayor entidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y las personas que tienen adicción al sexo? eso tambien es un problema.

Sldos. Jordi.

Fahnónimo dijo...

Es una enfermedad la adicción al sexo. . . con la salvedad de que tener mucho sexo es bueno para la salud y fumar no.

Por lo demás . . . toda adicción es mala ya que condiciona tu estado.

Para mi un cocainomano y un fumador no son muy diferentes si a lo que es adicción nos referimos.

P.D. El que quiere dejar de fumar, deja de fumar. Aunque normalmente eso sucede cuando viene el oncólogo y te dice. . . "Tienes cáncer de pulmón".

Motenai dijo...

Lo peor es que es una adicción tan fuerte que a veces ni un oncólogo te la puede quitar.

Flipa.

Y lo del sexo pues será más o menos grave... pero yo a preferir prefiero esta última xD

No sé por qué...