viernes, 13 de abril de 2007

No soy Marco Polo (que trata sobre lo bien que se está en casa)

Estoy un poco hasta la polla de viajar. Ahora mismo estoy en Córdoba, ciudad que contrariamente a la creencia popular, lo mejor que tiene no es la Mezquita sino las cordobesas. Y serán guapas, pero muy "desaborías", la verdad.

Marco Polo, s. XVI

La semana pasada estuve en Paguí, sin pasaporte, y la anterior en Bilbao. La que viene me iré a Valencia (aunque no tengo previsto pasar noches fuera), la próxima seguramente haré la ruta del norte (Barcelona - Vigo e ir volviendo) y en 3 semanas me iré a Madrid. Poco más tarde toca Asturias - patria queridaaaa - y si todo va bien otra vez Madrid. Y aún no hemos salido de Mayo. En Junio, seguro, toca Mallorca también una semanita y vuelta a Madrid para otros 3 ó 4 días. Y todo eso sin contar lo esporádico que pueda salir, claro.

Es una mierda pasar tantas noches fuera de casa; no viene mal salir de vez en cuando, pero echo de menos poder tener una vida medianamente asentada. Dormir solo no es lo mismo que en casa con mi mujer, no puedo tener planes fijos ("Gemma, te va bien el lunes para comer? Es que tengo toda la semana ocupada..."), no puedes apuntarte a clases de nada porque faltarías más veces de las que irías... y sobretodo porque viajar, en lugar de romper la rutina de estar siempre en el mismo sitio, se convierte en una rutina en sí misma.

Se me plantea el dilema de que, eventualmente, tendremos descendencia y entonces... qué? Yo recuerdo de pequeño la sensación de tener a mi padre viajando contínuamente y no me gustaría para mi hijo, quiero algo mejor para él.

Y sinceramente, ese pensamiento ahora mismo me incomoda.

4 comentarios:

Marta dijo...

Dormir sola es una mierda y ni el Burri ni mi madre me sirven como mini compensación. El primero porque es muy pequeño y no desprende tu calor, y la segunda porque ronca como un oso y así no hay quien duerma.

Tú no paras en casa y yo llego a las mil y si me pongo a pensar en nuestra descendencia también me siento incómoda al respecto, pero todas las parejas del mundo trabajan, no? y son padres, y se apañan....seremos nosotros la excepción? NO! Absolutamente, no, nos adaptaremos y lo haremos lo mejor que podamos, no crees?

Motenai dijo...

Sí, claro, y siempre hay por lo menos 9 meses para planear un cambio. Pero eso no significa que yo pueda cambiar mi trabajo, porque sin mí mi empresa no es tal...

mònica dijo...

Hablando de descendencia...mmm...quiero ser tía otra vez. A ver si te espabilas, que dicen que los espermatozoides catalanes son los más vagos de España...a excepción de los de mi hermano, que el tío es un máquina y acertó a la primera. Supera eso!

Cris dijo...

Hola Sergi! Així que pensant ja en descendència... qué fueeerte! Doncs jo et diria, has pensat en delegar més responsabilitats i ser un/a altre qui viatgi més? Tu et podries reservar aquelles visites realment importants i deixar la resta a altres... que també s´han de donar oportunitats!!
Tot té un cost... però les prioritats les decideix cadascú. :)
Mua!