jueves, 26 de abril de 2007

No hay slots, parte 1 de 2 (que trata de alguna teoría sobre la amistad)

Leyendo la última entrada de Vander en su blog, y tras poner allí mi comentario, he creído pertinente que tal vez sería una buena idea explicar y ampliar mi teoría sobre las amistades y de todas las relaciones personales en general. Creo que en buena medida se parece mucho a la suya, con la diferencia en que de mi planteamiento de deducen las conclusiones mientras que del suyo hay que inferir la teoría, que no es lo mismo xD Por eso insto a que me corrija si me equivoco, aunque quede claro que yo hablo por mi.

Pues bien, debido al hecho de ser humano y de que el día tiene tan solo 24 horas, dispongo solamente de una cantidad escasa de recursos que dedicar a cosas que no son descansar y trabajar. Esto funciona como el espacio libre que tienes en un disco duro, en tu ipod o como la cantidad de naranjas que puedas meter en una bolsa; en realidad funciona más como el límite de rendimiento de un ordenador, siendo el ser humano la velocidad de dicho procesador y la RAM el tiempo disponible. Esto es lo que hay, no se puede modificar.

La pareja, los amigos, los conocidos, etc... todos tienen algo en común: necesitan tiempo de tu vida, necesitan de tus recursos. Un error habitual consiste en tener "millones de amigos", cuando eso implicaría tener millones de recursos... que no se tienen. Es mejor emplearlos en unos pocos, que no diversificar demasiado y no conseguir nada. Quién mucho abarca poco aprieta, dicen.

Pues bien, si nosotros somos el centro de nuestro mundo (y lo somos), los distintos estamentos sociales son como sistemas de planetas que giran a nuestro alrededor en forma de anillos concéntricos que se expanden hacia afuera. En primer lugar, es decir, el anillo más próximo lo formarían tal vez los hijos, seguidos muy de cerca por la pareja y el resto de la familia, los amigos más cercanos, los conocidos, etc. En cada uno de los anillos, dado que como he dicho nuestra capacidad es limitada, no podemos meter infinita gente. Asignamos de forma automática una serie de posiciones, slots, en los que vamos metiendo y sacando cuanto nos apetece. Unos slots sobreviven para siempre, otros no.

La teoría de los círculos y sus slots por Motenai
en un lienzo de 29,7 x 21 a bolígrafo.

En mi caso, mi primer anillo no existe así que el resto se acercan una posición; tengo a Marta, qué duda cabe, mis padres y mi abuela, y así sucesivamente en círculos que en algunos casos están más cercanos y en otros más lejanos.

He dividido la entrada en dos, que tengo comprobado que cuando son demasiado largas no las lee ni mi mujer xD Por favor, sin comentarios acerca del dibujo. Es un Motenai auténtico que os he regalado, pero me guardo los derechos de distribución.

4 comentarios:

Marta dijo...

No depende de la extensión de la entrada, en realidad, es más un tema de mi carga de trabajo.

Lo he leído, y espero con ganas que pongas la segunda parte, promete muchísimo.

Y el slot de los Gregorios? pobrecitos...

Motenai dijo...

Ya lo he incluido. O no has visto que pone "mis padres" ?

Gemma dijo...

Estás partiendo de la base que el tiempo dedicado a las personas, digamos, apreciadas, es limitado. Pero pongamos por caso que existe la posibilidad de redistribuir ese tiempo y poner, per exemple, una lavadora menos. Ahí tienes tiempo para más gente.

No sé por qué, de repente me siento como Oscar Schlinder.

Marta dijo...

Ya ponemos lavadoras solamente en sábado por eso...necesitamos sacar tiempo de otro sitio, any idea Gemm?