lunes, 30 de abril de 2007

Turistas (que trata sobre la bella estampa de mis padres los viajantes)

No es habitual el hecho de que mis padres se vayan de viaje juntos en avión "al extranjero". Tienen una casa en Almería y allí es donde suelen pasar la mayor parte de las vacaciones. Pero por lo visto, mi padre le debía a mi madre un viaje a Roma desde hacía 500 años por lo menos, así que han aprovechado el puente del primero de mayo y se han ido para allí.

El viernes les llevé al aeropuerto con bastante antelación porque, cómo no, han decidido ir mediante un viaje organizado. De los de tipo japonés, con guía con cartelito y todo. Me contaba mi padre por teléfono que se sentían como un rebaño de ovejas cuando les colocaban en los autocares, cada uno en el suyo, y los iban dejando en los hoteles correspondientes. El sábado, no obstante, habían decidido ir "por su cuenta", mientras que el domingo la mejor opción era la de coger el "Tomb bus" de Roma con el resto de la gente. En fin.

Lo mejor de todo es que mis padres no son los clásicos que no han viajado en su vida. Mi padre ha estado en los 5 continentes, habla con fluidez 5 idiomas, ha vivido en varios paises distintos y ha estado tropecientas noches de hotel fuera de casa en decenas y decenas de ciudades diferentes. Mi madre, lo que es hablar solo habla por teléfono, pero también ha viajado.

¿Cómo puede ser, entonces, que al dejarlos en el aeropuerto presenten esta estampa?

Mis padres, los Santaló de Picamoixons
que salen de excursión por primera vez

N
ótese por favor la especie de "mariconera" que llevan colgada al cuello, cortesía de la agencia "Politours", en donde por supuesto guardan toda la documentación (y sin embargo, y a pesar de ir a Italia, no se han llevado el pasaporte, qué raro... verdad Gemma? ;-) ), los dineros... también el sombrero de mi madre le hace justicia, porque bien podría ser un salacot tipo africano...

Mi padre ya admitía que parecía un turista americano de los años 60. Le faltaban los prismáticos y un mapa abierto de par en par, o la cámara de fotos y chapurrear cuatro palabras en japonés. No me extraña que después tengamos la imagen de españolitos cuando vamos fuera xD Incluso me sugirieron que les dejara 50 metros antes de llegar a la terminal, para que no se viera que venían conmigo... El caso es que mañana vuelven, a las tantas, y supongo que lo harán con la maleta llena de spaguetti y repleta de pegatinas por fuera. Para identificarla, claro.

1 comentario:

Marta dijo...

50 metros no me parece una distancia sufiente...jajajajaja!!