lunes, 26 de febrero de 2007

Graphispag - y 3 - (que trata sobre Graphispag y de los coches míticos míticos de verdad)

Se acabó el Graphispag. Una feria que supone, para que nos entendamos, un coste superior a los 10000 euros diarios. No está mal, ¿eh? Es una de aquellas ferias que sale políticamente rentable, que no económicamente rentable.

Todo y así, y si no se tuercen mucho las cosas (como una que se me ha torcido improvisadamente esta mañana), puede salir incluso bien a nivel económico. Pero bueno, se acabó. Ahora empieza el trabajo de verdad, que consiste en seguir todos los contactos surgidos a partir de la feria, y que es lo que conlleva más trabajo, por lo menos del mío. Porque trabajar he trabajado estas últimas semanas, pero con poca cosa que sea verdaderamente de lo mío.

Si es que algo de esto es en realidad "de lo mío", claro. Ya tenemos tema para otra entrada del blog.

Hoy he dejado de llevar el maravilloso Volkswagen Beetle de mi madre. No es de este color, es negro, pero en rosa todavía tiene más esa impresión de haber sido sacado de "Quién engañó a Roger Rabbit?" Nunca me había parado a ver el Beetle como un coche de dibujos animados hasta que Massimo Scarpellini, uno de los propietarios de SCS-Automaberg, empresa a la que represento en España, me preguntó mientras estábamos en un inmenso atasco de tráfico que dónde estaba el botón que activaba las gadgeto-ruedas del coche y lo levantaba para poder pasar por encima del resto de los vehículos :-)

Si bien es cierto que el Beetle es un coche diseñado de fuera hacia adentro, pienso más que encaja en una tira cómica del estilo Benny-Hill, con todas esas secuencias pasadas a cámara rápida, o en cualquier gag de Mr. Bean. Asimismo, me imagino al inspector Closeau (interpretado por ese magnífico Peter Sellers) persiguiendo incansablemente con este coche a la Pantera Rosa que huye en un flamante Rolls-Royce o en un Bentley. Lo cierto es que es que a mi entender Volkswagen intentó diseñar un coche "retro", que evocara a los 60-70 y les salió un coche histriónico, de aquellos que cada vez que lo vas a coger (por lo menos en mi caso) se te escapa una sonrisa.

En cierto sentido es como aquel mítico vehículo de tres ruedas que salía en los episodios de Mr. Bean (a ver si encuentro una foto y me da tiempo a subirla xD), o encajaría en cualquiera de esos viejos chalados con sus locos cacharros :-)

Por cierto, nunca he mantenido relaciones sexuales en un beetle. ¿Es físicamente posible si NO eres de la Comarca o te apellidas Bolsón?

P.D. Si alguna vez alguien se lo ha llegado a preguntar, el coche azul de tres ruedas era un Reliant Robin. Psché, cosas que sabe uno, así sin modestia xD

1 comentario:

Isaac dijo...

Yo te ti.. me quedaria con el beetle :)