jueves, 19 de julio de 2007

D-Day revisited (que trata un poco sobre actualidad personal y general)

El Día D, excepcionalmente utilizado por doquier pero cuyo origen reside en la terminología militar, se refiere al día concreto en el que un determinado evento de singular importancia va a llevarse a cabo. Aunque antaño se refería a un combate, hoy se puede referir a cualquier acción no necesariamente bélica. Eso sí, el Día D más conocido fue el 6 de Junio de 1944 cuando el ejército norteamericano invadió la costa de Normandía para empezar a recuperar Europa a los nazis.

Pero hoy es 19 de Julio, el aniversario de la despenalización del adulterio en España pero también, sin embargo, el de la ejecución - en el año 2005 - de 2 jóvenes en Irán acusados de homosexualidad. Ah, y Brian May (guitarrista de Queen) cumple 60 años, que no son pocos.

Para empezar el D-Day de hoy no me puedo quejar. He dormido 5 ciclos completos (no sé si alguna vez he hablado aquí de los ciclos de hora y media del sueño, no lo encuentro...), cosa que no me pasaba desde hace mil años. ¡5 ciclos, ni más ni menos! Sigo cansado, pero no está mal para ser la primera noche en una semana que duermo y descanso.

El problema son las vibraciones, no tengo el buen feeling del partido que vas a ganar. Es una sensación extraña de que lo que has previsto que vaya a suceder cambie desde el minuto 1, descolocándolo todo. Y aunque generalmente soy bueno anticipando situaciones (no tanto como una mujer, que es jugadora de ajedrez per se), las variables son tantas que he dejado de cavilar y pienso ir al encuentro con tan solo mi corazón en la mano. A ver qué pasa. No es la mejor de las técnicas, no cabe duda, y seguro que la más arriesgada peeeero...

Hoy el mundo está conmocionado por el accidente de aviación de Brasil, que ha costado la vida con toda seguridad a más de 200 personas, cuando apenas hace un año otro similar también en el país sudamericano mató a otro centenar. Envío mis pensamientos positivos hacia ese lugar también, y creo que todos deberíamos hacer lo mismo.

miércoles, 18 de julio de 2007

Día del valor (que trata sobre una conmemoración histórica al 18 de Julio, aunque solo de paso)

Hoy es 18 de Julio. Este día ha venido marcado en España por dos grandes acontecimientos: el primero, se produce el "Alzamiento Nacional" en el 36, protagonizado por el general Francisco Franco y que acabaría desembocando en el Guerra Civil española. En otro orden de cosas, el 18 de Julio de 1976 nace Elsa Pataky, responsable también de unos cuantos alzamientos y no solamente nacionales, aunque de otra índole.

El 18 de Julio es también nombrado, por algunos, el "día del valor". Utilizamos "valor" casi siempre en el sentido equivocado, como denostando "valentía" cuando, como mucho, es firmeza a la hora de acometer un acto.

No sé si hoy es el día del valor o del valiente, pero me da que voy a tener que hacer acopio de todas esas cosas si quiero enfrentarme con mínimas garantías al futuro más cercano. Estoy cargado de valor, basta saber si será suficiente.

Sinceramente, menos mal que Elsa Pataky alegra el día.

P.S. Hoy tampoco he dormido más de 3 ciclos completos. Y eso es demasiado poco... pero por lo menos cené, que ya es mucho, y momentáneamente pude evadirme de la realidad.

martes, 17 de julio de 2007

Mallorca, fase 3 - y otros - (que trata sobre una breve actualización del estado en el que estamos)

Hoy empieza Mallorca, fase 3. La fase 1 y la fase 2 concluyeron hace un par de semanas, veremos si el resultado de esta última es algo más satisfactorio. Como recibí noticia ayer de que empezaba hoy la fase 3 (y por pura casualidad, además) aún no tengo claro el curso de acción que voy a seguir en los próximos días.

Simultáneamente, la semana que viene podría producirse una instalación en Granada, si el cliente quiere. La verdad es que no me apetece mucho, pues tengo otros planes en mente y muchas historias que solucionar si quiero irme a la ciudad de la Alhambra con un mínimo de garantías.

Pero bueno, hoy he visto que mi viejo amigo de la infancia Roger Siñol ha respondido en mi entrada de Abril "Como en los viejos tiempos", lo cual me deja abiertas un par de dudas: ¿quién busca entre mis entradas de abril? o bien, ¿cómo se puede tardar tanto tiempo en responder?. La cosa viene al pelo, no obstante, porque ayer tuve en mis manos dos de los objetos que menciona en su comentario. Cosas de la vida, supongo. Quién me lo iba a decir. En fin, mis mejores pensamientos para tí, Roger. Me hizo ilusión leerte :-) Una abraçada, company!

Ayer también hablé con Nur, tras bastantes meses, y tras escuchar que lleva 10 días internada en el hospital (y lo bien que funcionan los hospitales en Galicia) la verdad es que dejó un poco de la ponzoña. Pero bueno, es alegre comprobar que se siguen acordando de ti después de tanto tiempo.

Hoy dormí perfecto - pero perfecto - hasta las 4:30 de la mañana. Estuve remoloneando hasta que a las 7:15 ya no pude dormir más. Pero me fue bien, porque por lo menos me despejé y no llegué con cara de perro a la oficina. Como no tengo coche, aprovecharé para arreglar cosas desde aquí. Lo único que rompe mi concentración son las llamadas que de vez en cuando recibo de mi madre (!!) que, aunque con buena fe, me plantean arrepentirme de haberla hecho partícipe de ciertos detalles recientes.

Esta es la clásica entrada que no gusta a nadie, menos a mi. Qué bien!

lunes, 16 de julio de 2007

With a little help from my friends (que trata sobre el soporte que recibes cuando lo necesitas)

Nota especial: hoy quiero hablar de los apoyos "externos". De aquellos que recibes desde fuera de tu familia (pareja, padres, suegros, etc.) ya que éstos últimos, por lo menos en mi caso, casi siempre se han visto cumplidos con un alto nivel de satisfacción. En los buenos y en los malos momentos. Para que no haya ningún vestigio de reproche en ese sentido, mi más sincero agradecimiento desde la misma introducción.

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No suelo recibir apoyo externo en mi vida. Por la sencilla razón de que a) no suelo necesitarlo y b) no suelo pedirlo. Además, siempre he creído que parte de la gente que está a mi alrededor, parte de la gente que lleva años a mi lado casi de forma incondicional, era partícipe de esta situación. Generalmente estoy al otro lado. Suelo escuchar más de lo que soy escuchado, esa es la realidad, aunque uno de mis principales defectos es que a quién más me gusta hacerlo es a mí mismo.

El problema principal de todas las cosas que uno se llega a oír en la vida es que, si vienen de voces autorizadas y que a priori no te pretenden ningún mal, te lo puedas llegar a creer demasiado. Dependiendo de tu interlocutor, uno no pone las barreras que son necesarias para que lo que se nos dice no nos afecte demasiado. Por mi forma de ser, además, procuro conceder el beneficio de que, por muy descabellada que me pueda parecer una afirmación sobre mí, por el simple hecho de estar dicha por alguien importante debe tener algo de razón.

Y últimamente, de un tiempo a esta parte y siempre de cara a adentro, he recibido un montón de feedback negativo desde múltiples frentes. Muy negativo. Tan negativo que he llegado a plantearme muchas cosas respecto a mí mismo, cosas que afectaban directamente incluso a mi plena estabilidad mental. Merecidamente o no (tal vez desarrollado en una entrada aparte otro día o probablemente nunca, no sé, en cualquier caso de análisis dificultoso), he hincado la rodilla en el suelo. Me he sentido como un tumor cancerígeno que se debía autoextirpar, culpable como es por haber crecido (o decrecido) incontrolablemente. Y en esta vorágine de culpabilidad, rodeado por una intensa nube de confusión, cuesta distinguir las tres "F", como dicen los ingleses: friend from foe.

A pesar de las múltiples recomendaciones en este sentido, no creo que sea un problema de ayuda profesional lo que necesite. Por lo pronto, me reconforta pensar en el frente común que algunos de mis amigos han hecho, apuntalando los cimientos de mi persona a base de intentar hacerme creer que no soy un superhombre (y que por tanto ni puedo ni debo tener la culpa de todo), que necesariamente no puedo ser una patología contagiosa para nadie, que quedan lejos los tiempos en los que dejé de ser un niño rabioso cargado de complejos y que hoy - que no ayer o anteayer - sigo teniendo un valor como persona digno de lo mejor, que se me quiere por lo que soy y no por lo que fuí.

A esas personas, cuya elegancia demuestran con el hecho de que no gastan sus esfuerzos en empujar hacia el otro lado sino que los concentran en sujetarme para que no caiga, y de las que nunca pensé que tuviera que echar mano - qué bueno y qué reconfortante que vinieran por si solas -, les quiero dedicar esta entrada. Para todas, y por todo en lo que ellas creen, gracias. De verdad.

S

viernes, 13 de julio de 2007

Explosión sónica (que trata sobre una curiosidad científica, pero en realidad es algo más)

Todo el mundo ha oído hablar de la "barrera del sonido". Pocos, tal vez excepto Vander ya que no son pocas las veces que ido en jet, conocen exactamente lo que es o lo que sucede al romperla.

Para no hacerlo muy complicado, cuando un objeto se mueve en el aire desplaza ese mismo aire que lo rodea. La forma o la eficiencia en la que lo hace dependen fundamentalmente del volumen del objeto y de su coeficiente aerodinámico. El sonido, que no es más que una variación de la presión del aire, no es una excepción al respecto. Llega un momento en que el objeto se mueve a tanta velocidad que las ondas se aglutinan en la parte delantera de, por ejemplo, un avión. Y la presión, que hasta no hace mucho se consideraba que crecía de forma exponencial, llega al tope. Esta resistencia máxima, de todo el aire desplazándose al máximo de su velocidad, se conoce como "barrera del sonido".

Avión de la Fuerza Aérea estadounidense atravesando la barrera del sonido

Cuando la velocidad del objeto supera Mach 1 (la velocidad del sonido, 1224 Km/h), se produce un estallido sónico, generalmente doble en los aviones (el morro y las alas, por ejemplo). Este efecto se conoce como la singularidad de Prandtl-Galuert. Doy muchos datos para aquellos que sean fans de buscar cosas en la wikipedia.


Caza de superioridad aérea F14B - Tomcat en pleno proceso


Este ascenso y descenso súbito de la presión, capaz incluso de condensar automáticamente el ambiente que lo rodea si la humedad es suficiente, refleja en mí algo más que una particularidad científica.

jueves, 12 de julio de 2007

Grita - Invasión! - y suelta a los perros de la guerra (que trata sobre una reflexión breve sobre la vida y el trabajo)

Sacrifice:

At what price glory? By sanctifying his weapon with some of his own blood, a Paladin of Zakarum is able to increase his efficiency in combat by forfeiting a portion of his own physical essence. This sacrifice is a symbol of faith that even the lowliest Paladin must submit before the Light, in order that he may prove himself worthy of victory.

Effect: Increased damage at the cost of health.

Hace poco, mi hermano pR0 llenaba una página en su blog con un título similar que me encantó. No es devastación la palabra justa que yo busco, así que la cambié por otra que creo que pega más.

Como siempre desde el primer momento que creé este blog, versión 2.0, he intentado mantenerme firme en la idea de escribir exactamente lo que creyera conveniente, sin importarme que el contenido pudiera ofender a un posible lector. Al contrario que otros, este blog se escribe de puertas hacia adentro; y por eso, a modo de "disclaimer", ya aviso que lo que en él está escrito puede resultar indigesto para el que entre. La solución, y ojalá fuera todo tan fácil en esta vida, consiste en pulsar la cruz de arriba a la derecha (arriba a la izquierda en Mac). Y como siempre, entre todas las paridas que digo y entradas raras que escribo, hablo de pensamientos que rondan mi mente al momento.

Hoy, pues, toca hablar del efecto que puede tener el trabajo en nuestras vidas. Para eso he escogido una frase sacada de (cómo no! mi vida no es un juego, es un videojuego!) una habilidad de los paladines de Diablo 2.

En una de las últimas comidas con Gemma, una de las mejores rutinas que he conseguido instaurar en los últimos tiempos y que, a la vez, nunca es una rutina, hablábamos precisamente de esto: de cómo las circunstancias laborales invaden nuestra vida privada, las formas en las que lo hace y de qué hacer para evitarlo (si se puede); sobra decir que la coyuntura de ambos es distinta, pero en ocasiones todos nos llevamos pensamientos del curro en el autobús de vuelta al hogar. Cualquier autónomo o cualquiera que tiene una empresa sabe positivamente lo que significa llevarse el trabajo a casa, aunque en realidad no estés trabajando en casa. Simplemente se genera una situación muy difícil de disociar que genera altibajos mentales en todas las personas (y conozco hoy muchos más autónomos y empresarios pequeños de los que probablemente conocerán todos los que leen este blog a lo largo de sus vidas).

Ante esta circunstancia, fuí aconsejado hace muchos años por mi padre que intentara por todos los medios dedicarle el mayor número de horas al trabajo pero que, una vez hubiera salido del mismo, intentara desconectar. Esta idea la defienden un ejército de psicólogos, libros, especialistas, empresarios y está permanentemente en la lista del "Must Do" de cualquiera que intente preservar su integridad y la de los suyos.

He intentado aplicar esta idea a mi vida cotidiana; intento no hablar de problemas del trabajo cuando no estoy dentro de él, y debido a que por su culpa me veo obligado a viajar a menudo, intento compensarlo no tomándome algunas libertades que podría - y tal vez debería - tomarme. No es una solución perfecta pero es la mía, qué coño. Lo hago lo mejor que puedo. Intento, en definitiva, que el trabajo invada lo menos posible mi vida personal propia, que es lo más importante que tiene cada uno independientemente de lo que se haga con ella.

Los propietarios de una empresa pequeña, que conocen mejor que nadie el concepto de "microeconomía", a menudo nos vemos en la tesitura de que son tan importantes los empleados como el jefe. En una empresa de 100 personas, si se va uno no es un desastre ni un drama. En una empresa de 5, si se va uno es el 20% de la plantilla. Con lo cual intentas combinar que tu gente esté contenta, aunque dicen por ahí que no existe empleado contento. En mi caso, en un alarde de poco mando que en ocasiones se me achaca, escucho a la gente sus preferencias para hacer vacaciones para yo hacer las mías. Tampoco he negado más que en una ocasión una fiesta a un empleado y no suelo tener el "no" por hábito. No me puedo quejar, tampoco: mi gente ha venido a trabajar incluso con la baja, tuve una embarazada que estuvo conmigo hasta 4 días antes de parir y que venía una vez por semana tras el parto durante los 4 meses de reposo que le tocan, por poner un par de ejemplos. Y nunca en la vida he pagado una hora extra.

El sistema funciona porque el deber del empresario pequeño, siempre según MI forma de entender las cosas, no solamente consiste en dirigir la empresa pensando en lo que es mejor para él. O tal vez sí, si piensa que lo mejor para él consiste en que su gente esté a gusto trabajando para otro. El jefe NO es el rey del mundo. Pensar en tus empleados consiste en conocer su coyuntura propia, que casi siempre incluye también la coyuntura de sus parejas, que obviamente tienen su opinión y deseos al respecto. Yo sé cuando las parejas de toda mi gente hacen vacaciones y como tratan todos de congeniarlas y, siempre que para mí no suponga un drama, haré lo posible para que estén juntos por lo menos durante esa época. Pero que nadie ponga en duda una cosa: para mí esto es importante porque PARA ELLOS es importante. Si a ellos les diera igual, por supuesto que no me tomaría ninguna molestia al respecto.

Yo soy así porque creo que el trabajo es un medio y no un fin en sí mismo. Se trabaja para estar mejor a nivel personal, que necesariamente repercute en tu vida fuera del trabajo. La gente que vive amargada es la que deja que su vida laboral trascienda demasiado hacia su vida personal y, muy importante, eso les importa. Si no les importa, pues no pasa nada.

Está claro que hoy en día es imposible concebir alcanzar ciertas metas sin tener muy claros los sacrificios que vas a realizar, y así cierro con la frase que abrí al principio. Cada uno, desde el lugar en que los desempeña. Y el éxito, al igual que en el Paladín de Diablo 2, viene de un sacrificio de sangre. Que lástima que dicho sacrificio se tenga que realizar no solo con la salud propia, que está claro que es así, sino también con
la salud y con la sangre de los demás. Porque la ayuda se da o se pide, no se impone.

Consultadas otras almas atormentadas al respecto, sabiendo lo mismo que yo sé ahora, celebro sentirme apoyado por lo menos coceptualmente (tal vez puede que no sea injusto, tal vez no sea un cortador de alas, tal vez no sea alguien que no comprenda nada, tal vez no sea el más egoista del mundo mundial).

Y tal vez, con esta manera de pensar tan arcaica, nunca llegaré a conducir los mejores coches. Pero mi forma de pensar se ajusta a la de los jefes que admiro y me gustaría imitar.

Estaré disponible para vosotros en Barcelona - para jugar a tenis, por ejemplo y bastante a mi pesar - hasta el 26 de este mes, o tal vez más. Definitivo.

miércoles, 11 de julio de 2007

Como Harry Potter y el Fénix (que habla sobre buenas vibraciones en una pista de tenis)

Concluyo así mi monográfico de tenis de esta semana, ya que ayer volví a jugar tras años de no coger una raqueta. Mi partner, Manel Van-a-Clocha, me regaló la Slazenger Pro Braided nueva de Henman como regalo de aniversario.

Mis sensaciones en la pista fueron las siguientes (recordemos, estilo juegologuil): no es tanto un problema de que falles más bolas por haber perdido técnica, fallas bolas porque pierdes casi todo tu movimiento de pies (y si además nunca ha sido tu punto fuerte...). No hay que olvidar que Federer tiene probablemente la mejor anticipación del circuito y eso es gracias a un impecable movimiento de pies que siempre le coloca en la mejor posición para efectuar el golpe.

Siguiente punto: hay una gran diferencia entre lo que creo que puedo hacer y lo que puedo hacer en realidad. Y eso se traduce en fallar muchas bolas porque de nuevo no tienes el toque de antaño. Es normal que ese revés paralelo se vaya si es el primer revés paralelo que pegas desde 2004.

Tercer punto: que bien que va la Pro Braided para la volea y el saque. Ayer pude volver a hacer mi primer Ace en un Tie-Break y ganar un punto con el clásico saque-volea. Cuando hace más de tres años que no lo haces, es reconfortante comprobar que la muñeca sigue firme para volear desde media pista.

Cuarto punto: el bajón de forma física general es brutal. No estoy gordo pero me siento como si pesara 583 Kg. Después de 1 hora y 20 minutos estaba literalmente para el arrastre. Noté algunos pinchazos en el brazo al intentar pegar el latigazo de derecha, menos mal que con los años fuí cambiando la empuñadura para pegar cada vez más plano, que beneficia la musculatura del antebrazo. Sorprendentemente, y aunque solo saqué 30 veces, mi hombro está relativamente bien, que es lo que más sufrió cuando hice un revival de tenis hace 3 años xD

Quinto punto: qué bien me sienta la ropa de Federer. Meter no meto una, pero qué guapo estaba xD En serio, no estoy acostumbrado a este tipo de prenda tan fina y con ese porcentaje de licra en lugar de algodón clásico (aunque sea Dri-Fit), no te sirve para "secarte" el sudor, pero es mucho más ligero y transpira de maravilla.

Sexto punto: qué bonito es el tenis, coño. Lástima de la puta arcilla de los cojones.