Ayer hablaba del interés. A raíz de esa entrada, alguien argumentó - fuera de este blog - que el interés se consigue a cambio de algo, cuando precisamente explicaba que es justamente al contrario, que el interés no se puede poner a cambio de nada y puse un ejemplo que tal vez no se entendió bien y quisiera dejar claro este punto antes de pasar página, no sea que un día me relea y no me entienda:
Imaginemos que me gustaría que mi hijo se comiera las lentejas por muchos motivos: son buenas, van bien para el organismo, me sobran tres botes en casa... lo que sea. Puedo conseguir que se las coma de muchas maneras: puedo obligarle introduciéndole la cuchara en la boca, puedo amenazarle con castigarle, puedo ofrecerle dinero a cambio o chantajearle con comprarle un juguete, puedo hipnotizarle, puedo metérselas disimuladamente en la boca cuando no mire. Da igual, hay muchas formas.
Pero de todas ellas, la OPTIMA, sería que se las comiera porque le gustan. Porque quisiera comérselas. Ni tan siquiera me valdría que lo hicera "porque se las tiene que comer" (este argumento ontológico sirve en el caso de la comida y en muchos otros, pero no es aplicable universalmente). Quiero que quiera y eso, eso precisamente, es lo que no se puede comprar de ninguna forma. Ni tan siquiera ofreciéndole regalos porque entonces no querrá comerse las lentejas por las lentejas, lo hará por los regalos. Y ese no es el quid de la cuestión, eso no me vale en absoluto. Aunque, probablemente y como se demuestra en la vida real en Navidad, los niños que no piden son los que acostumbran a tener más regalos. Lo mismo aplica con todo: me gustaría que mis hijos fueran bien educados y corteses de por sí, no por temor a un cachete en el culo. Me gustaría que jugaran conmigo al tenis o a los videojuegos, pero porque quisieran y no por lástima hacia su padre. Y así hasta el infinito. Y más allá.
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Total, que al final me ha salido más largo de lo que quería cuando la entrada de hoy va precisamente destinada a esos detalles tan chulos que te alegran el día. Por inesperados. Hoy quiero hablar de uno de ellos en el sentido material, porque en el inmaterial recibo muchos de ellos todos los días (y vale la pena mencionarlo aquí, que aunque uno se acostumbra a lo bueno no los pasa por alto), y porque por lo inesperado que sucedió vale la pena nombrarlo.
Ayer, cortesía de Joseph of the Fountain - y a través suyo, de quien procede, por qué no decirlo y darle kudos también - me llegó una copia retail de Little Big Planet. Olé :-) Y también, de la misma Fuente (jisjis), la banda sonora de Fallout 3 - creo que la que se incluye en la versión coleccionista, no estoy seguro - que ya la he puesto en el coche. This is Three Dog - Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!! - on Galaxy News Radio.
Peeeeeeeeeeero, big surprise, a través de un café de bar salió una conversación en la que apareció World of Warcarft: Wrath of the Lich King (es que lo del Rey Exánime no me acaba de gustar...). Resulta que la edición de coleccionista del juego, bastante buscadita por su escasez y que se está pagando a precios de entre 120 y 300 euretes en ebay, salió a la palestra. Estuve a punto de comprarla (la edición normal, claro) este mismo domingo en una tienda Blade - I'm sorry, Rubén xD - pero, mira por donde, lo que son los detalles:
Sí, la foto es de altísima calidad. A ver si me dan una Blackberry Storm YA xD En cualquier caso, esto me llega cortesía de Tomás Pardo, con lo que le doy unos cuantos kudos desde aquí y un saludo rapero, porque se lo merece por ser cojonudo, qué coño. Ouyeah.
jueves, 20 de noviembre de 2008
This goes for Tommy and Joseph (que trata sobre detalles, muy brevemente, previa aclaración de la entrada de ayer)
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miércoles, 19 de noviembre de 2008
Cuestión de interés (que trata sobre voluntades, no sobre bancos o dinero)
Hoy día con dinero puedes conseguirlo prácticamente todo. Incluso aquello más exclusivo antaño reservado a unos pocos, seleccionados arbitrariamente en función de factores asimismo extravagantes, también es posible. Todo es posible. Puedes comprarte un monitor más grande, puedes acostarte con la más espectacular de las mujeres (y de los hombres), puedes jugar en la pista central del US Open en el día de la final, puedes dar la vuelta al mundo o viajar por el espacio. Puedes ser presidente de los Estados Unidos de América.
Pero lo que no puedes comprar es el interés. Dicen que tampoco puedes comprar el amor, y me lo creo, pero entenderé aquí amor como interés amoroso. Interés, al fin y al cabo.
Conseguir que alguien ponga interés en algo resulta mucho más lejano que darle todas las oportunidades y facilidades, abrirle las puertas de par en par o instar por activa y por pasiva a algo. Reflexiono: a lo mejor alguien no se comería algo pero si ofrezco dinero por ello, probablemente lo haga. Sí, pero no compras el interés porque ese personaje coma lo que tú quieres, porque lo que el quiere es tu dinero. No has conseguido que quiera comer algo, has conseguido que se resigne por dinero. No es lo mismo.
Lo mismo sucede con los trabajos - o en los trabajos - y también en las relaciones personales, por supuesto, porque esto va desde lo más banal y superficial a lo más profundo. ¿Cuál debe ser la fórmula mágica que activa el interés de las personas? ¿Existe? Creo que dentro de muchos años, cuando el mapa genético y cerebral humano esté plenamente expuesto, no habrá problema en neurológicamente activar los centros transmisores del interés: los niños aprenderán porque querrán en el colegio, la gente trabajará voluntariosamente y las personas lo mismo.
Mientras tanto, no deja de ser triste (sin peyoratividad en esta palabra, triste de tristeza) tener todas las posibilidades y no hacer las cosas por desidia, por desinterés. Y esto requiere un punto de inflexión.
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miércoles, 11 de junio de 2008
DRUPA, el final (que trata sobre el fin de la feria de ferias, en breve resumen)
Hoy se terminó la gran feria de las artes gráficas y, por consiguiente, he emprendido mi viaje de retorno a casa. Escribo desde un hotel de carretera francés (una pena, de estar en España tendría montones de neones y habría chicas alegres correteando por la recepción dispuestas a amenizarte la espera) a 40 Km de Valence, a unos 600 de mi hogar. He tenido que parar contra mi voluntad por dos motivos: uno, porque estoy muy cansado después de dormir poco especialmente en el tramo final de la feria y el segundo y más importante, porque estaba bajo una potente amenaza a la que ningún hombre en su sano juicio sería capaz de desafiar. Mayor incluso que el hecho de que te entren los ninjas de Vander por la ventana.
La feria ha ido bien, en términos globales. Laboralmente bien, por qué negarlo, personalmente mejor. Ocurre algo curioso en la DRUPA y es que, cuando te vas después de tantos días (obviamente si estás un fin de semana, pues no) echas de menos ciertas cosas. Al fin y al cabo, haces una especie de convivencia con la peña allí, se crean vínculos humanos o se fortalecen los ya existentes, hay cosas que cambian. Lo viví en el 2000, en cierta manera también en el 2004 y en la de ahora vuelta a las andadas. Vamos, que te queda cierta morriña al final, qué cosas.
Es muy importante el tema personal en mi lugar, porque lo valoro mucho. Y para ello, es mi deber remarcar el refuerzo de mi relación con Diego y Salvatore a todos los niveles, y vale la pena que así sea. Pero por encima de todo, destaco dos descubrimientos y ambos femeninos: Claudia, en primer lugar, que ha echado por tierra la mayor parte de mis convencimientos apriorísticos acerca del sud de Italia, la mayoría de ellos para bien. Quiero mantener el contacto con esta licenciada en traducción e interpretación de 25 años más compacta que un submarino y no solamente porque esté buena (que sí), sino porque vale la pena conocerla.
En segundo lugar, pero no por ello menos importante (al contrario, yo diría), Silvia. La conocía de vista, hemos hablado decenas de veces por teléfono pero nunca habíamos tenido contacto real. Cumplió 23 años en la feria e inmediatamente, desde el primer día, noté una gran conexión con esta chica. El hecho de que fuera infollableayudó mucho, la verdad, porque me hubiese limitado sobremanera - en este caso por lo menos - el hecho de que una puerta de ese tipo estuviera abierta. Excepcionalmente me cayó también muy bien su pareja y las, digamos, circunstancias especiales han impedido que pudiéramos salir algunas noches más. Para arreglarlo, hemos decidido concretar un fin de semana a 3 (o a 4, idealmente) allí, en Italia, para este mes de Julio. Me apetece, la verdad.
Un apunte: una loca mitad machu-pichu y mitad alemana se atrevió a decirme que parecía que yo tuviera 36 años. ¿Perdón? Estuve a punto de decirle que parecía que pesaba 36 kilos más, pero mi legendaria gentileza con las mujeres evitó el comentario. Seguramente esa chica debió pensar que era un gran modo de tirarme los trastos (como se vio en días posteriores), que además a mi me basta que me lo pongan así a huevo como para que pierda el interés, pero bueno. ¿36 años? Hay que ver. Me quedan 15 días para los 30, eso sí ¬¬ No estoy seguro de llevarlo TAN bien xD
En fin. En los próximos días dejaré constancia de algunas fotos que me tienen que pasar, a ver qué sale. Voy a dormir, que mañana quiero llegar a la oficina a una hora razonable.
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viernes, 6 de junio de 2008
Tristeza laboral (que trata sobre un pequeño desencanto comercial pero también personal) - DRUPA, quedan 5 días
Me siento ligeramente desencantado laboralmente por una situación laboral que ha sucedido en estos últimos días y que más que enfadado me ha dejado triste. Los nombres no los puedo publicar por las arañas googleianas, pero tiene que ver con una operación especial que cerré yo en el extranjero y que ha acabado con... una mala gestión a mi entender para conmigo por parte de las dos empresas italianas que represento.
Probablemente porque uno de los problemas que trabajar con Italia sea ese, que son muchas cosas pero no son empresas lo que se entiende por 100% serias. En cierto modo se parecen a las españolas, pero en otras cosas no tanto. Mi problema, y no es inmodestia decirlo, es que en lo que refiere al trato laboral he salido demasiado honesto para trabajar con italianos. Es así, o soy poco inteligente, vamos. Digamos que esta situación colombiana tiene que darme mucho que aprender.
En cualquier caso, volvamos al cotilleo. Tanto discutir que si se la cepilló, se lo cepilló o se cepillaron unos a otros (una pena que Jordi no pueda conocer este episodio de la historia), pues resulta que al final - como le adelantaba a Meri esta mañana, que me alegra los días con sus llamadas matutinas - pues ni una cosa ni la otra. Nada de nada. No hubo cepillación de ningún tipo.
Uno puede pensar: coño, queda un italiano decente en el país de la pasta y la pizza. No creo, sinceramente, por la experiencia que tengo con todos ellos; creo que simplemente no dispuso del suficiente tiempo para poner una nueva punta a la cornamenta del ciervo que está en casa cuidando de un pequeño cervatillo. Tal vez me equivoco por esta vez. Y conste que digo "por esta vez".
He llegado tarde a casa después de haber perdido el último autobús mientras discutía con 2 italianos más acerca de otros temas también de índole laboral y asimismo insatisfactorios. Cosas de la vida. Hoy estoy cansado (pierna izquierda en general, gemelo y bíceps femoral en particular), asqueado, sin comida en mi plato - y sin ganas de comerla - y solo, aquí en la ciudad eternamente nublada.
Me voy con mi Xbox 360. Tal vez matando a alguien de modo virtual, visto que no puedo hacerlo de otro modo, me ayude.
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miércoles, 4 de junio de 2008
Franela, Altstadt y el ecuador (que trata del fin de la primera semana de feria con foto de regalo)
Técnicamente acabamos de pasar el ecuador de la feria. Yuhu. Va bastante bien, la verdad, no me puedo quejar de las operaciones que hemos dejado listas aquí. Dado que a partir de esta semana ya me quedo solo - EHEM! - y no tengo PACs que hacer, espero tener tiempo para coger fuerzas porque necesito descansar.
Hoy ha sido uno de esos días absolutamente imroductivos pero que acabas demolido. Concretamente, el bíceps femoral de mi pierna izquierda está en grave desacuerdo con que la DRUPA dure una semana más. Eso sí, me han prometido una buena bienvenida en cuanto vuelva, así que no puedo esperar a estar voliendo ya mismo. También, entre tanto, el centro de control que he instalado en casa me ha informado (o sea, que me ha llamado mi padre xD) de que la cocina ya esta prácticamente lista. Increíble-ble-ble. O sea, volveré y surprise surprise.
A pesar de que estaba cansado y me apetecía quedarme en casa durmiendo ya a las 8, hemos ido con Juan a la parte vieja de Düsseldorf, siempre con mucho movimiento. Es como ir a la DRUPA (algunos incluso llevan todavía el pase xD) pero en una gigantesca barra de bar.
Al volver aún me han quedado ganas de responder la ineficacia de mis detractoras en mi última entrada, todas muy monas pero no demasiado hábiles (con cariño lo digo, claro), y... atención, poder subir una foto de regalo. He conseguido una foto del pijama violeta de franela al vuelo y me ha costado una negociación (con ese arte que dicen que no tengo) obtener el permiso para subirla. Tengo otra en la que se aprecia mucho mejor, pero por razones de estética - para con mi blog - no la voy a poner xDD
Por cierto, echo de menos la "rutina" laboral. Mis niñas, mi tenis... Menos mal que queda poco. Ah, y un beso a mi Chica-Yo (Gemma) desde aquí, que hoy he hablado con ella y tenía muchas ganas.
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jueves, 29 de mayo de 2008
Empezamos... (que trata sobre el cansancio, ya el primer día de feria) DRUPA, quedan 13 días.
Son algo más de las 20:30, acabo de llegar a casa. La Drupa tiene eso, que aunque en sí la feria dura 8 horas abierta al público en realidad trabajas entre once y doce... 14 días seguidos. Tiene otro problema: que te estás tocando los huevecillos durante 2 horas y después durante 5 no puedes parar ni tan siquiera un segundo. Hoy no ha ido mal, algo se ha encarrilado.
En fin, que como el alcalde de Düsseldorf murió y lo estaban enterrando, las primeras dos horas la feria estaba vacía. Después, la aglomeración. Por lo tanto he tenido tiempo de visitar otros stands y también de dar rienda suelta a la cháchara con los italianos con los que, obviamente, me llevo muy bien. Existe solamente un tema fundamental de conversación con los italianos: las mujeres. Existe alrededor de un 96% de posibilidades que si te acercas a una conversación aleatoriamente en el stand entre dos italianos, estén hablando de tías. Es así, no hay más.
El problema es que son muchos gallos para tan pocas gallinas. Una de las gallinitas no está mal, es deber decirlo por cortesía profesional, pero por los tan sólo 22 añitos que tiene tira un poco para atrás. Cumple 23 durante la feria, eso sí. Y es lista. Pero la buitrean que te cagas y además descaradamente, lo cual para ser el primer día está feo. A partir de la segunda semana (que en términos DRUPA viene a significar a partir de las 5 de la mañana en una disco) todo vale, pero así a bote pronto está feo y punto.
Ya estoy cansado de DRUPA. Me da un poco por culo. Además llega Pepelu esta noche (¬¬) y tengo otra PAC que hacer, a ver qué sale. Tenía ganas de llegar a casa de los Konejo, la verdad, me duelen los pies que te cagas (normal después de estar todo el día de pie) y sin embargo tengo mono de jugar a tenis. Boh.
En fin, voy a ver si escribo un poco de psicología cultural e internet y después al aeropuerto. Qué le vamos a hacer.
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miércoles, 28 de mayo de 2008
Preparación para el despegue (que trata sobre el pistoletazo de salida y el nulo paso del tiempo en según que cosas) DRUPA - 1
Mañana empieza la DRUPA. Acabo de llegar a mi alojamiento después de estar demasiado tiempo en la feria ayudando a que todo acabara de tomar forma. Tengo que acabar una PAC antes de las 12 de la noche, aunque creo que lo conseguiré. Estoy en casa de los Conejo y ayer me daba cuenta de que todo sigue exactamente igual que cuatro años atrás, en lo que respecta al mobiliario, el barrio... incluso el Sr. Conejo está igual, solamente que más viejo. Aunque creo que será la última DRUPA que me acogerá, lamentándolo mucho...
Está la misma televisión (de una marca que ya no fabrica televisores), un vídeo VHS, el mismo despertador pequeño, los mismos libros y los mismos cuadros... el sótano en el que estoy está compuesto de una especie de entradilla que hace las veces de sala del desayuno, con una mesa y algunas sillas. Todo enmoquetado, por supuesto, que estamos en Alemania. Después pasamos a la habitación principal con una cama de matrimonio y otra simple, donde también están los armarios, una mesa para que pueda hacer mis PAC y el lavabo, con esa taza tan característica dispuesta en su interior en forma de 4 para que puedas comprobar visualmente el resultado de tus esfuerzos antes de tirar la cadena. Muy chulo xD
Mañana empieza la feria, como dije, y por tanto empieza la movida. Tengo que encontrar tiempo para mis PAC o mal vamos, porque me pilla el toro. Las ferias internacionales tienen esto, que tan pronto te aburres como una ostra porque solamente vienen chinos e indios (printing machine? is this printed?) como te llegan todos los españoles de golpe. Tengo clientes que supuestamente llegan mañana, aunque se prevé un día tranquilo.
Y la noche... bueno, ya veremos, que llega Pepelu queriendo su pulpito a la gallega y no sé dónde llevarlo xD En fin, que empieza el lío.
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lunes, 26 de mayo de 2008
Emocionalmente atado - emotionally attached (que trata sobre los viajes, de forma ligera)
It's complicated.
Mañana a esta hora me encontraré de camino a Düsseldorf en vistas de empezar una nueva DRUPA, la feria de las artes gráficas más importante del sector que empieza este jueves y acaba al cabo de dos semanas - sábados y domingos inclusive - sin interrupción. Tengo planificado pasar alrededor de unas 16 ó 17 noches fuera de casa.
Esta es la tercera DRUPA a la que asisto. Se celebra cada 4-5 años, dependiendo del calendario y de cómo lo quieran hacer coincidir. No se pasa mal allí, puesto que estaré con los italianos todo el rato y aunque se hace increíblemente pesado - 10 horas de moqueta al día son insoportables - también tienes buenos ratos.
Son muchos días, demasiados días. Soy consciente de que hay gente que viaja por trabajo durante incluso meses o temporadas que pasa en el extranjero ya bien sea estudiando o a través de oportunidades que te da la vida. OK, son decisiones que tomas o que toman por ti y tiene que ser difícil en cualquier caso. El problema de los viajes temporales, los que realizas para volver, es que rompen tu rutina normal: te impiden jugar a tenis, desmontan los planes que puedas tener habituales, te impiden ver y estar con la gente que quieres... Desde luego que si te vas 3 meses a USA como Laia o a Grecia como Cristina también te sucede eso, pero prácticamente es un tiempo que te permite desmontar tu vida aquí y montar otra allí. Si tevas 3 días, no. Si te vas una semana, no. Si te vas 3 semanas, no.
Realmente, no sé si debido a que los acontecimientos de los últimos 6 meses me han impedido viajar con la asiduidad con la que estaba acostumbrado y ahora me he reconstruído o seguramente por otras razones, no me apetece irme tanto tiempo. Es como, si a día de hoy, ya me faltara energía para las baterías, cosa que no me pasó en las dos DRUPAS anteriores.
Después de recibir su visita este fin de semana, estoy seguro de que Roger Federer entendería lo que estoy diciendo.
Cuando vuelva, eso sí, tendré la cocina nueva hecha y la ampli estará oficialmente lista como lugar habitable al 100%, sin tener que hacer malabarismos con la plancha (menudo invento!), el microondas y la freidora. Ya tengo ganas, la verdad. Una vez esto, ya será un hogar completo, porque lo más importante ya lo tiene (Roger Federer también estaría de acuerdo conmigo en este punto) y, en parte esencial, me lo llevo conmigo a la feria.
También puede ser la lluvia, que me pone sentimental. Pero estoy convencido que voy a echar de menos muchas cosas durante estos días, y también a mucha gente. Mis niñas ya me han recordado lo imprescindibles que son, espero que me despidan como corresponda :-)
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martes, 17 de julio de 2007
Mallorca, fase 3 - y otros - (que trata sobre una breve actualización del estado en el que estamos)
Hoy empieza Mallorca, fase 3. La fase 1 y la fase 2 concluyeron hace un par de semanas, veremos si el resultado de esta última es algo más satisfactorio. Como recibí noticia ayer de que empezaba hoy la fase 3 (y por pura casualidad, además) aún no tengo claro el curso de acción que voy a seguir en los próximos días.
Simultáneamente, la semana que viene podría producirse una instalación en Granada, si el cliente quiere. La verdad es que no me apetece mucho, pues tengo otros planes en mente y muchas historias que solucionar si quiero irme a la ciudad de la Alhambra con un mínimo de garantías.
Pero bueno, hoy he visto que mi viejo amigo de la infancia Roger Siñol ha respondido en mi entrada de Abril "Como en los viejos tiempos", lo cual me deja abiertas un par de dudas: ¿quién busca entre mis entradas de abril? o bien, ¿cómo se puede tardar tanto tiempo en responder?. La cosa viene al pelo, no obstante, porque ayer tuve en mis manos dos de los objetos que menciona en su comentario. Cosas de la vida, supongo. Quién me lo iba a decir. En fin, mis mejores pensamientos para tí, Roger. Me hizo ilusión leerte :-) Una abraçada, company!
Ayer también hablé con Nur, tras bastantes meses, y tras escuchar que lleva 10 días internada en el hospital (y lo bien que funcionan los hospitales en Galicia) la verdad es que dejó un poco de la ponzoña. Pero bueno, es alegre comprobar que se siguen acordando de ti después de tanto tiempo.
Hoy dormí perfecto - pero perfecto - hasta las 4:30 de la mañana. Estuve remoloneando hasta que a las 7:15 ya no pude dormir más. Pero me fue bien, porque por lo menos me despejé y no llegué con cara de perro a la oficina. Como no tengo coche, aprovecharé para arreglar cosas desde aquí. Lo único que rompe mi concentración son las llamadas que de vez en cuando recibo de mi madre (!!) que, aunque con buena fe, me plantean arrepentirme de haberla hecho partícipe de ciertos detalles recientes.
Esta es la clásica entrada que no gusta a nadie, menos a mi. Qué bien!
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martes, 3 de julio de 2007
Con niños no, por favor (que trata sobre los aviones y los críos)
Estoy en Mallorca, fase 2. La fase 1 fue un desastre; la fase 2 pinta igual.
Y tal y como pasó en el viaje de ida, y que lamento no haber puntualizado entonces, ha empezado igual. En el vuelo de Air Europa de esta mañana viajaban en el avión alrededor de 20 niños. Y digo niños a las criaturas que se encuentran en edad de no poder razonar con ellos pero que ellos creen poder razonar contigo. NO son monos ya. Ya no tienen el encanto de los bebés. Tienen 3, 4, 5, 6 años. Hasta 8 ó 9, creo. Son porculeros. Los bebés o bien lloran (sic) o bien se comportan infinitamente mejor, pero bueno. En fin, razones por las que los billetes de los niños deberían costar 10 veces el precio del de un adulto al contrario que en un parque de atracciones. Y en forma de lista, al estilo juegologuil:
1- No controlan el volumen de su voz. Gritan. Siempre.
2- Esa necesidad imperiosa de llamar la atención. Y cómo no, gritando.
3- No duermen, coño. Ostias, podrían quedarse dormidos de una puta vez y callar, joder.
4- Pegan patadas al asiento. A MI asiento.
5- Los putos padres no les dicen nada. Al final, cuando te giras (inaudito en mí, pero hay que imaginar hasta qué punto me estaban tocando los cojones), el padrecito o la madrecita de turno les aconseja dejar de patear el asiento porque "podrían" molestar a ese señor. Whereas "ese señor" = yo.
6- TODO les impresiona. UAAAAAAAAAAAAAAAAALLLAAAAAAAA!! Es el motor. MIRAAAAAAAAAAAAAAA!! Sí, vamos deprisa. PAPAAAAAAAAAAAAAA!!! Las nubes, sí.
7- Las mesas. ¿Qué coño les pasa con las putas mesas? Abrir - cerrar. Abrir - cerrar. Abrir -cerrar - abrir - cerrar - abrir - cerrar - abrir - cerrar. ¿Cuántas veces tiene que repetir el puto movimiento hasta que su padre le diga que deje la puta mesa en paz, joder?
Dios Nintendo inventó la Gameboy para algo, coño. Después llegan los tontos de seguridad aérea y dicen que tener enchufada la gameboy es peligroso para la aviónica y puede causar interferencias. Evidentemente el tío que lo dijo no vuela con niños en el asiento de atrás. La Gameboy, cloroformo, Herodes resucitado... daría cualquier cosa para que mañana, en el viaje de vuelta, no vuelva a tocarme por cuarta vez consecutiva, viajar con niños en el asiento de atrás. O eso o pido última fila.
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martes, 26 de junio de 2007
Y aquí una guitarra suena... (que trata sobre... sobre Palma?)
Estoy en Palma de Mallorca.
Efectivamente, el mecánico no ha venido. No vendrá. Problemas con el Dr. Morapio, según dicen. Me da igual. He puesto la mejor de mis sonrisas cuando me he enfrentado al cliente, que no sabía ni lo que decirme. Estábamos igual. Yo tampoco sabía qué decirle.
Así que estoy en Palma de Mallorca. Y mañana vuelvo. Si todo va bien, hoy por la noche llegará otro montador más serio desde Madrid, Luís, un poco know-it-all pero que es competente. Dadas las circunstancias no me puedo permitir el lujo de ser muy picajoso o selectivo.
Ayer le comentaba a Mònica, una enamorada de esta isla, que no había forma humana de que cambiara mi perspectiva que tengo de ella (de la isla, me refiero). No me trae buenas vibraciones. Y eso que aquí tenía como vendedoras a dos auténticos SUPER-pibones de la vida, dos niñas que los clientes me decían que me comprarían TODO mientras una de ellas las visitara una vez a la semana. Pero... no sé... llegué con el pie izquierdo y es muy difícil de revertir esta tendencia. Menos mal que mañana me voy porque si estoy aquí una semana aún se hundiría en el mar.
Además hace un viento que te cagas. El cuchitril de hotel en el que estoy no ayuda, porque ni tan siquiera hay una mesa de escritorio en la que escribir esto y tengo que hacerlo con el ordenador en mis rodillas sentado en la cama. La palabra"austeridad" se ve peligrosamente contra las cuerdas cuando su rival, "cutrez", intenta definir la habitación.
Ayer pude pasear a tomar un poco el aire, este aire del mar que dicen que va tan bien y que desahoga los problemas. Qué mentira. Este mar no desahoga una mierda. Puede que no sea el mayor amante de la arena que existe o puede que ayer no fuera el día perfecto para disfrutar de un paseo por el puerto. La última vez que recuerdo haberlo pasado realmente bien en la playa fue en Zarautz... o en Biarritz. Y no es cuestión de glamour, es que supongo que la situación era distinta.
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Esto que me ha pasado entre ayer y hoy ha dejado descolocado hasta a mi padre, que recordemos tiene 50 años de experiencia en el sector. Ya le había pasado una vez (en 50 años TODO te ha pasado por lo menos una vez), pero el hombre no sabía qué decirme. "Paciencia", "esto es lo que hay"... lo último que me ha dicho es "vete a la playa". Pues no puedo. No puedo porque algo en mi interior me dice que no debería estar en la playa un martes por la mañana.
Ahora iré abajo, al "hall" del hotel (o en este caso quedaría mejor pronunciado "jorl", le pega más) a ver si encuentro un lugar para sentarme y ya que estoy jodido y me han dado bien por culo, por lo menos que no me duela la espalda.
Está claro que nunca me reconciliaré con el sexo anal. No mientras me la siga metiendo Rocco y bien doblada.
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lunes, 25 de junio de 2007
Peor que yo (que trata sobre la ansiedad que generan los que trabajan peor que yo) - Update y 3
Nunca he sido alguien que ha previsto las cosas con meses de anticipo, o semanas. Tampoco soy nadie excesivamente ordenado, ni en casa ni en el trabajo, y donde 'excesivamente' es ya un regalo.
Pero este fin de semana he descubierto que hay gente todavía mucho peor. Desntro de nada me voy para Mallorca, y el mecánico que va conmigo (de una empresa externa) ayer a las 3 de la tarde todavía no sabía que iba conmigo. Y su jefe, a las 19:30 del mismo domingo, me llamaba para decirme que no sabía el vuelo que cogía el mecánico.
Trabajar así simplemente no se puede, porque genera mucha ansiedad. Pero es que los italianos, que vienen a completar la instalación que hacemos en Palma, tampoco se acordaban de que tenían que venir este miércoles y vendrán el jueves.
Y saber que hay gente peor no me produce ninguna satisfaccción.
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Update: el montador español que cogía el mismo vuelo que yo no ha venido. Lo llamé a las 10 de la mañana para ver donde estaba en el aeropuerto y me dijo que estaba en el notario, que iba a perder - voluntariamente - el avión y que ya cogería el siguiente. Pim pam. Sin problemas.
Cuando llamé a su jefe, que por cierto no sabía nada del tema, me asombró la pasmosa tranquilidad con que me dijo: "Ah, vale, ya te llamaré." Mientras, sigo aquí en Mallorca con la mejor demis sonrisas, haciendo ver que trabajo en este ordenador mientras la gente se ha ido a comer. Y ahora me tocará irme a comer al bar de la esquina mientras dejo mi Ipod cargando sobre el lexan de la Cordoba. Por cierto, el lexan será indestructible, pero no va bien para deslizar el mouse.
Como es de suponer, nadie me ha llamado. Ni el mecánico, ni su jefe, ni los italianos, ni su puta madre.
Buen lunes.
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He hablado con Sergi, el jefe de este mecánico que debería haber llegado ya, y me ha dicho que había cogido un vuelo a las 12:45 hacia Palma. Cuando he llamado al mecánico, la conversación ha sido digna de una peli de terror psicológico:
"Antoniooo, ¿donde estás? ¿Ya has llegado a Palma?"
- Sergi, me escuchas? Verás... me escuchas? Escúchame bien. Tú eres amigo mío, no? (nos hemos visto una vez durante 3 días, nada más) Pues verás... yo soy muy trabajador. Yo hago lo que sea. Instalo aquí e instalo allí. Voy a Palma o a China. Te puedo hablar con franqueza, ¿no? Pues verás, yo lo que no me puedo permitir es que me toreen.
"Perooo... Antonio... ¿qué me estás contando?"
- Mira Sergi, Sergi Blanch, mira. Tú quieres que vaya a instalar la máquina, no? (tú que crees??) Pues yo por tí voy. Yo voy. Esta tarde cogeré un avión.
"Pero no lo habías cogido a las 12:45?"
- Mira, yo por tí hago lo que sea. Esta tarde cogeré un avión e iré a Palma. Y gratis (gratis? de qué?). Si eso hablamos luego.
...
No está mal, eh?
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Evidentemente, no vino.
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miércoles, 2 de mayo de 2007
No es un trabajo cualquiera (que trata sobre la entrevista de ayer en la Sexta)
Ayer, en un inesperado giro de los acontecimientos, vinieron dos chicos de la Sexta a hacerme una entrevista en motivo del día del trabajador. En realidad lo que buscaban era a gente que tuviera un trabajo que fuera la envidia de los demás, y encontraron por ejemplo a Conrad Son (director y actor de pelis porno), una tía que trabajaba con los delfines y a mi que, en teoría, trabajo de analista de videojuegos.
Lo cierto es que debían ir bastante desconcertados porque arreglaron la entrevista el mismo lunes por la noche y el 1 estaban en casa a las 10:30 de la mañana. A pesar de que dejé claro que no era mi principal trabajo, con que realmente fuera algo remunerado ya les valía; esto me vino debido a que Pep Sánchez, director de la revista MeriStation, les dio mi número.
Así que vinieron a casa, hicieron unas cuantas tomas generales, cuatro preguntas y... listos. Total, para 20 segundos en antena; y me dejaron bastante friki además.
Total, un concurso de verdades a medias y medias verdades que movilizó a Marta desde primera hora de la mañana para que la gente viese, en los escasos sitios en los que se ve la Sexta, que soy un friki y que se crean además que vivo de los videojuegos. Tiene cojones.
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miércoles, 18 de abril de 2007
Llamémosle X (parte I, que trata sobre lo importante que es pensar antes de decir las cosas)
Inauguro sección: una serie de historias sobre un personaje singular al que tengo en gran estima y al que le van sucediendo cosas muy particulares, en parte por la forma de ser y en parte por el destino. Creo que va a ser interesante y, por supuesto, todo esto es real.
Hace pocas tardes, mientras ella llevaba a su hijo varón a su habitual paseo por el parque, se encontró con un hombre de unos 30 años que a su vez estaba "disfrutando" mientras su hija pequeña dibujaba en el suelo con unas tizas puestas para tal ocasión.
Evidentemente, tal y como son los enanos, le faltó tiempo al niño para ir a ver qué hacía su congénere y decidir que él también quería dibujar con esas tizas; de modo que, por la razón que sea, ambos padres y ambos hijos se encontraron en el mismo lugar en el mismo momento.
A nuestra protagonista le sorprendió el hecho de que la niña no hacía más que dibujar la misma letra en el suelo, una "Z", cosa que no pasó desapercibida tampoco al padre; éste no tardó en interpelar a su "bambina" acerca del por qué de esta situación: "Cariño, ¿cómo es que solo dibujas una de las letras en el suelo?" - "Porque me gusta, papá". "Sí, pero tu también sabes dibujar las otras letras, ¿verdad?"
Y en ese momento, en un alarde de espontaneidad, nuestra madre que hasta el momento no había intervenido en la conversación intercede:
"Será que de mayor quiere convertirse en una Zorra"
Fin de la historia
Moraleja: algunos héroes muy conocidos, como el Zorro, no tienen equivalente femenino en el nombre por razones obvias, por mucho que pinten Z en el suelo. Y se demuestra, una vez más, que es más útil pensar con 3 segundos de anticipación que con 3 de retraso xD Y además te evitas tener que cambiar de parque xDDD
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Etiquetas: banalidades, personal, trabajo
viernes, 13 de abril de 2007
No soy Marco Polo (que trata sobre lo bien que se está en casa)
Estoy un poco hasta la polla de viajar. Ahora mismo estoy en Córdoba, ciudad que contrariamente a la creencia popular, lo mejor que tiene no es la Mezquita sino las cordobesas. Y serán guapas, pero muy "desaborías", la verdad.
Es una mierda pasar tantas noches fuera de casa; no viene mal salir de vez en cuando, pero echo de menos poder tener una vida medianamente asentada. Dormir solo no es lo mismo que en casa con mi mujer, no puedo tener planes fijos ("Gemma, te va bien el lunes para comer? Es que tengo toda la semana ocupada..."), no puedes apuntarte a clases de nada porque faltarías más veces de las que irías... y sobretodo porque viajar, en lugar de romper la rutina de estar siempre en el mismo sitio, se convierte en una rutina en sí misma.
Se me plantea el dilema de que, eventualmente, tendremos descendencia y entonces... qué? Yo recuerdo de pequeño la sensación de tener a mi padre viajando contínuamente y no me gustaría para mi hijo, quiero algo mejor para él.
Y sinceramente, ese pensamiento ahora mismo me incomoda.
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lunes, 2 de abril de 2007
Hoy me gané el pan (que trata sobre dos reflexiones sobre la vida en general)
Esta mañana, de camino al aeropuerto para coger un avión a Madrid, me ha vuelto a la mente una reflexión a la que hace tiempo le doy vueltas, y se ha visto complementada con otra.
Resulta que hablando con mi suegro de todo y nada en particular, de que yo viajaba y tal y de que estaba yo un poco cansado me dijo, y sin ninguna maldad por supuesto, que claro, que "había que ganarse el pan". Es cierto, pensé. Hay que ganarse el pan. Pero esta frase, y el hecho mismo de que la consideremos hoy por hoy como una verdad razonable e ineludible, esconde una terrible crueldad: el pan debe ganarse cada día porque al parecer, cuando amanece por la mañana, ya lo hemos perdido. Y entonces nos espera un duro día de lucha, en nuestros trabajos o en lo que sea que hacemos durante nuestra jornada laboral, en que conseguimos el derecho a "recuperar" ese pan y ganarlo. Porque en esta vida, el pan debe sudarse como si los humanos tuviéramos que ganarnos, con muchísimo más trabajo que el resto de animales del mundo (ningún otro animal trabaja 10 horas para comer, por ejemplo, a excepción de aquellos a los que EL HOMBRE hace trabajar 10 horas para que coman), el derecho a ese pan.
Hemos nacido para que durante la mayor porción de nuestras vidas la empleemos precisamente en eso y la primera cuarta parte de ella en prepararnos a poder ganar más y mejor pan.
Hoy se habla, casi siempre con sentido despectivo, del hombre del paleolítico, aquel pseudo-humano que andaba semi-agazapado, con garrote, vivía en una cueva y atizaba porrazos a la mujer que quería que le haría de recolectora de frutos y cuidaría de la prole mientras él iba de caza. Ese hombre involucionado, desactualizado, primitivo.
Pero en realidad hoy salimos a ganarnos el pan para podernos permitir tener una cueva más grande, andamos no ya semi-agazapados sino agazapados del todo por el peso de mil cargas distintas (trabajo, hipoteca, etc. etc.), y en algunos casos seguimos utilizando ese pan para comprar un garrote que impresione a esas hembras para que vengan con nosotros a cuidar de una prole que no vamos a tener gracias a esos maravillosos muros de goma durísimos que hoy ponemos ante nuestro aparato reproductor y que además nos evitan coger estas enfermedades next-gen.
Tanto no hemos cambiado.
Pero hoy me he ganado el pan, he ido a Madrid y me han firmado el pedido de, atención al dato, una "máquina hendedora, encoladora y plegadora para la confección de cubiertas con solapas, dípticos, trípticos y similares, marca Petratto y modelo Cordoba". Eso sí, nueva y de fabricación italiana. Y con bolsa de ventana incluída, ahí es nada. Me he ganado el pan con eso.
¿Soy el único al que le parece hasta irrisorio el nivel de sofisticación tan absurdo al que ha llegado nuestra sociedad? Una sociedad en la que, para ganarme ese pan, tengo que vender toneladas y toneladas de ese alambre que se usa para la hacer la grapa de esa couché de cotilleos tipo Pronto, Lecturas, Semana o Qué me dices y que tantas satisfacciones les da a ellas... o tal vez con las que se grapan los cientos de miles de revistas porno que tantas satisfacciones y momentos de exploración y conocimiento íntimos les da a ellos. A mi me parece TAN rebuscado, tanto, que doy la razón a los teóricos que dicen que en realidad esto es Matrix y que sólo puede haberlo creado (y mantenerlo) un programa informático que nos usa de alimento para sus propias máquinas.
Estamos en una sociedad en la que para subsistir debemos llegar a estos extremos, porque pensado fríamente son extremos; una sociedad que solamente ella puede dar cabida a toda una histriónica hornada de personajes: representantes, headhunters, guías espirituales tipo Álex Rovira y alimañas de ese estilo. Los nuevos trileros de hoy en día, que en lugar de bolitas jugamos con otras cosas. Representantes (y por ende alimañas) entre los que me incluyo, porque desde el punto de vista más objetivo, no encuentro una justificación al trabajo que yo hago (y muchos otros como yo) que consiste en vender algo... que no tenemos!
Y hoy, a las 21:00 de la noche, me pregunto cómo sería la sociedad si yo no vendiera la necesidad a mi cliente de que realmente necesita esa máquina hendedora marca Petratto, si Marta no se desgañitara en conseguir el mejor impacto de su nueva imagen de empresa para con sus clientes, si Gemma no se esforzara a que sus clientes pensaran que la sopa y pasta deshidratada que vende es la mejor del mercado o si Vander... si Vander... qué coño hace Vander? Bueno, haga lo que haga tampoco debe hacer mucho, o sea que es un mal ejemplo. En cualquier caso, creo que irá al trabajo a "disimular" que hace algo absurdo que debe hacer y que al final de mes le reportará ese pan.
Y aunque hoy por hoy todavía se alimente del pan de sus padres, porque así es la vida, siempre podrá ir a dormir con conciencia tranquila de que hoy se merecía su plato sobre la mesa. Y si no, no. ¿Verdad?
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lunes, 26 de febrero de 2007
Graphispag - y 3 - (que trata sobre Graphispag y de los coches míticos míticos de verdad)
Se acabó el Graphispag. Una feria que supone, para que nos entendamos, un coste superior a los 10000 euros diarios. No está mal, ¿eh? Es una de aquellas ferias que sale políticamente rentable, que no económicamente rentable.
Todo y así, y si no se tuercen mucho las cosas (como una que se me ha torcido improvisadamente esta mañana), puede salir incluso bien a nivel económico. Pero bueno, se acabó. Ahora empieza el trabajo de verdad, que consiste en seguir todos los contactos surgidos a partir de la feria, y que es lo que conlleva más trabajo, por lo menos del mío. Porque trabajar he trabajado estas últimas semanas, pero con poca cosa que sea verdaderamente de lo mío.
Si es que algo de esto es en realidad "de lo mío", claro. Ya tenemos tema para otra entrada del blog.
Hoy he dejado de llevar el maravilloso Volkswagen Beetle de mi madre. No es de este color, es negro, pero en rosa todavía tiene más esa impresión de haber sido sacado de "Quién engañó a Roger Rabbit?" Nunca me había parado a ver el Beetle como un coche de dibujos animados hasta que Massimo Scarpellini, uno de los propietarios de SCS-Automaberg, empresa a la que represento en España, me preguntó mientras estábamos en un inmenso atasco de tráfico que dónde estaba el botón que activaba las gadgeto-ruedas del coche y lo levantaba para poder pasar por encima del resto de los vehículos :-)
Si bien es cierto que el Beetle es un coche diseñado de fuera hacia adentro, pienso más que encaja en una tira cómica del estilo Benny-Hill, con todas esas secuencias pasadas a cámara rápida, o en cualquier gag de Mr. Bean. Asimismo, me imagino al inspector Closeau (interpretado por ese magnífico Peter Sellers) persiguiendo incansablemente con este coche a la Pantera Rosa que huye en un flamante Rolls-Royce o en un Bentley. Lo cierto es que es que a mi entender Volkswagen intentó diseñar un coche "retro", que evocara a los 60-70 y les salió un coche histriónico, de aquellos que cada vez que lo vas a coger (por lo menos en mi caso) se te escapa una sonrisa.
En cierto sentido es como aquel mítico vehículo de tres ruedas que salía en los episodios de Mr. Bean (a ver si encuentro una foto y me da tiempo a subirla xD), o encajaría en cualquiera de esos viejos chalados con sus locos cacharros :-)
Por cierto, nunca he mantenido relaciones sexuales en un beetle. ¿Es físicamente posible si NO eres de la Comarca o te apellidas Bolsón?
P.D. Si alguna vez alguien se lo ha llegado a preguntar, el coche azul de tres ruedas era un Reliant Robin. Psché, cosas que sabe uno, así sin modestia xD
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viernes, 23 de febrero de 2007
Graphispag - 2 - (que trata sobre cómo empezar mal una feria y que se va arreglando poco a poco)
Hola,
La imagen de arriba ya lo dice todo. Un autobús hijo de puta nos arrolló en la calle Tarragona mientras nosotros, parados en un semáforo, la veíamos venir.
Lo mejor es que el cabrón del conductor se fue sin ni tan siquiera parar, con lo que tuve que ir hasta la parada de plaza España mientras hacía sonar el cláxon sin ningún éxito. Al final paré, salí del coche y me encaré al conductor, que después de haber destrozado el coche solo decía: "Eh, tranquilidad, tran-qui-li-dad".
Le sugerí que la mejor manera de tranquilizarme sería que él bajara y pudiésemos discutir más cercanamente lo bonito que me había dejado el coche, pero viendo lo alterado que estaba yo decidió que bajara el revisor. Como pretendían largarse sin hacer parte ni nada ("coge la matrícula y haz tu mismo el parte") solicité la presencia de la Guardia Urbana, a la que Marta fue a buscar, saliendo por mi puerta porque la suya estaba abollada y no se abría. Al final obtuvimos números de póliza y demás, y la policía dejó ir al autobús (44 personas que iban al aeropuerto no estaban demasiado contentas) y Marta presentó el parte y una queja oficial a la compañía del ayuntamiento de Barcelona.
Afortunadamente, y a eso iba, pude asistir al Graphispag. Y digo "pude", porque de haber bajado el conductor seguramente la noche la paso en comisaría, viendo como había destrozado el lado de mi mujer.
Y gracias a estar aquí he podido vender algunas máquinas y espero cerrar más operaciones en breve. Y eso que ahora llevo el Beatle de mi madre.
Dicen que no hay mal que por bien no venga, aunque podría haber vendido igual las máquinas y no tener que ir por la calle con un coche que parece sacado de una serie de dibujos animados xD
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Etiquetas: graphispag, trabajo
domingo, 18 de febrero de 2007
Graphispag!! (que trata sobre el Graphispag 2007)
Mañana se da el pistoletazo de salida de la feria más importante de mi sector, el de las artes gráficas, en España.
El Graphispag 2007 durará una semana, pero son ya muchos los días de trabajo que nos ha llevado hasta este punto y, como empresa pequeña que somos, el esfuerzo que se realiza para poder tener 200 metros cuadrados de stand no es poco.
Hoy empiezo a ver el final del túnel porque, a menos de 24 horas de la inauguración oficial, esto comienza a tener forma. Siempre parece que no se llega, pero lo cierto es que hay unos cuantos profesionales que me rodean que parecen tenerlo todo controlado. En cualquier caso he perdido la noción del tiempo (hoy es domingo!!) y dudo que pueda mantener el nivel de proliferación blogística de esta semana pasada por lo menos hasta que acabe el domingo 25.
Aunque seguro que encontraré un hueco para escribir mis impresiones :-)
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