miércoles, 25 de febrero de 2009

Ingenuidades (que trata sobre errores de cálculo)

No me considero alguien muy listo. De hecho, casi al contrario. Creo tener cierta capacidad para resolver problemas teóricos, pero lo que se dice listo o listillo, no. De hecho, tontillo.

Eso significa que peco muchas veces de miopía a la hora de calcular el alcance de incluso la tontería más liviana; es raro, pero me pasa a menudo. El otro día me volvió a pasar y, de forma inintencionada, comprometí mi intachable expediente dando munición real (full metal jacket) a aquellos que disparan contra mí.

¿Venden "listura" o "listeza" en alguna parte?

lunes, 23 de febrero de 2009

La agujeta andante (que trata sobre ciertos problemas físicos)

Este sábado fue glorioso. Glorioso para mi betis, claro, que perdió el partido de tenis que jugó contra el madriz por 6-1. Pero glorioso también porque antes, por la mañana, en un partido adelantado de la eliminatoria que en teoria se jugaba por la tarde, gané en 3 sets a un rival duro, sin prácticamente haber jugado mucho en las últimas dos semanas y tras haber dormido 13 horas en 3 días, insuficiente para mi cuerpo (fiesta de inauguración de Gemma inclusive, apenas 14 meses después de haber estrenado su piso cof cof). Dos horas y cuarenta minutos estuve en pista para un resultado de 7-5 / 4-6 / 6-2, aunque el tercer set fue mucho más duro que lo que aparentemente refleja el tanteo. Además, para más inri, llegué tarde al programa de Isako y Marc (Portal GameOver) y como su calle estuvo cortada, tuve que ir corriendo durante un kilometrete más y cuesta arriba.

Debo admitir que me fuí a dormir tarde porque no tenía sueño, aunque estaba cansado. Pero el domingo volvía a tener partido, esta vez más sencillo (6-1 / 6-1), pero el caso es que apenas podía moverme. Por orden de intensidad, me dolían - y me duelen - ambos abductores, el gluteo izquierdo, el hombro derecho y los abdominales izquierdos. Mientras nos dirigíamos a una calçotada en Reus, me estaba acordando de aquellos tiempos en los que las agujetas eran historia. Aquellos tiempos en los que podía jugar dos partidos de estos... seguidos.

Hoy estoy piltrafoso porque al final me he levantado igualmente muy temprano y tengo unas increíbles ganas de estar un fin de semana sin hacer absolutamente nada. A lo mejor este próximo...

viernes, 20 de febrero de 2009

El ganado (que trata sobre aviones, especialmente en compañías low cost)

Esta sí que es buena xD Un jueves cualquiera, decides que vas a Italia en una visita relámpago a un proveedor de Bergamo y, por los azares del destino, coges un avión que sale de Girona (a 100 km de casita) a las 6:45 de la mañana. Claro, tener que llegar allí una hora antes (las 5:45) y contando que hay por lo menos una hora de camino, se supone que tienes que salir de casa a las 4:30, más o menos, contando que evidentemente habrá que levantarse un poco antes, digo yo. Es decir, que el día empieza pronto. Contando que el miércoles noche se llegó de estar con el equipo del Blade a las... boh... 1 de la mañana? En definitiva, que mucho dormir, pues no.

Por lo menos, atención a mi gran capacidad previsivil (toma palabra), dado que viajaba con la compañía de bajo coste Ryanair y dado que de esa compañía fue el único vuelo que perdí en mi vida, decidí ser cauto y realizar el check-in online (vas directamente a la puerta de embarque) y, ojo al dato, coger priority boarding.

En Ryanair no hay asientos asignados, con lo que hacen lo que se denomina "free sitting". O lo que es lo mismo, el primero que llega, el primero que se sienta xD Por eso, hacer las colas absurdas que se hacen en las otras compañías cuando SI tienes asiento asignado, en Ryanair tiene sentido porque así te puedes sentar en la fila de emergencia, por ejemplo, que es más ancha. Ahora bien, si coges "priority boarding" (embarque prioritario), te ponen en una fila distinta y embarcas primero. Siempre.

En el vuelo de ida no hubo problema porque el avión no iba lleno y, ya que vas andando hacia el aparato, sales el primerito y te sientas donde quieres. Pero, peeeeeeero, a la vuelta (21:45) el avión iba a reventar de gente y se accede mediante autobuses. Evidentemente los priority pasamos antes y te meten en un autobús (éramos 10 ó 12) que, cuando han terminado de pasar, cierran las puertas. El aspecto del autobús, en una cutre-foto, era éste:



Al resto de gente, conforme iban pasando el control, lo iban metiendo en otro autobús. Y claro, el avión iba a tope y, para ir bien, necesitaban OTRO autobús para cargar pasajeros. Pero tres no había, y las puertas del de "priority" seguían cerradas... con lo que la gente se iba apilando dentro de forma bastante graciosa y mirando incomprensiblemente al autobús vacío. Era gracioso. Que dices, coñe, para los últimos últimos, déjalos entrar, joder. Si es que el priority vale 4 euros de mierda... Pero claro, te ahorras el olerle el sobaco durante 15 minutos al de enfrente, mientras esperas que se cargue entero xD 4 euros bien invertidos, en mi parecer.

Total (TOTAAAALLL xD), que el aspecto del autobús mientras se llenaba, era este otro:


Ah, la gente no me miraba con cariño mientras hacía las fotos. Y la última no es que me saliera mal, es que he desenfocado aposta al usuario para que no se le reconociera. Ehem xD

miércoles, 18 de febrero de 2009

Nuevo semestre! (que trata sobre el próximo semestre que empiezo - vuelta al cole y sin corticoles)

Por lo menos, cuando era pequeño y compraba los libros en El Corte Inglés, el 10% me lo daban en corticoles, una especie de puntos que después podías cambiar por juguetes. Volver al cole era una putada (fin de vacaciones) por mucha nostalgia que le pongamos ahora, y te daban cierto incentivo a cambio de una mochila nueva llena de natus, socis, mates y lenguas.

Hoy no me dan esos puntos tan guays, y mis natus y socis de este semestre tienen nombres que suenan distinto:

- Filosofia
- Literatura inglesa
- Inglés III (xD)
- Teorias e instituciones contemporáneas de la educación
- Teorias y sistemas políticos
- Instituciones políticas i sociales contemporáneas: los retos actuales
- Historia del Arte II

Debo comprarme plumier nuevo con la imagen de Spiderman? (qué coño, hace 20 años Spiderman YA estaba de moda!) Desde un tiempo a esta tarde, cada vez que estoy a punto de empezar, me pongo nervioso :-)

martes, 17 de febrero de 2009

La buena educación (que trata sobre niños y la forma en la que se educan)

Hablando con cualquier padre y madre de hoy en día es fácil que todos estén de acuerdo en una cosa: los niños de hoy crecen muy malcriados, muy maleducados. Sorprende que, no obstante, ninguno de ellos se considere responsable ni en la menor medida de esa circunstancia, que siempre es ajena a lo que ocurre en su casa y, si por acaso ocurre, es por las malas influencias que recibe el niño del exterior (escuela, abuelos).

Suele pasar que si por acaso te decides a empezar una conversación de este tipo y al no tener hijos, siempre eres blanco fácil de la réplica más autocomplaciente: "cuando seas padre ya me dirás". Del mismo modo que tampoco podemos hablar de la luna pues "cuando hayas estado allí, ya me dirás" o incluso de los italianos en general, pues "cuando los hayas conocido en profundidad a todos y cada uno de ellos, ya me dirás". Similares son todos los argumentos en su concepto.

Evidentemente la experiencia es un grado, no cabe duda de ello y no es mi intención despreciarla alegremente. Pero no olvidemos que todos los principios de análisis empiezan por la observación y muchas madres y muchos padres, cegados por el amor que sienten por sus hijos y por mucha experiencia que esa paternidad les pueda ofrecer, no consiguen ver más allá de sus cejas.

La razón por la que adelanto estos párrafos es un reciente artículo que leí en el magazine de un periódico sobre la educación a los niños y que se pregunta, a grandes rasgos, acerca de la potestad de reprender a un niño de 4 años de la mesa vecina en un restaurante que se está dedicando a berrera y a tirar comida ante la pasividad de sus padres. O que se dedica a molestar a otros comensales mientras sus progenitores lo miran con ternura porque el crío "es muy mono". El artículo, comentado por pedagogos, educadores y psicólogos infantiles, argumenta que no sólo existe la potestad de reprender al niño, sino que es además un deber. Hablaré en las siguientes líneas reflexionando a caballo entre lo leído y lo que opino a título personal, aún conociendo los límites de mi nula experiencia a la hora de criar efectivamente a la prole.

La creciente presión laboral que sufren los padres de hoy en día para mantener la casa y la familia provoca que muchos niños se desatiendan. Para mantener a raya los problemas que otrora necesitarían un tiempo y una paciencia que hoy no se tienen, se suele comprar a los hijos. Con regalos, con tiempo de televisión, etc. Y ciertamente, dejar la educación de los niños en manos del programa de Ana Rosa, Pasión de Gavilanes y Gran Hermano me parece arriesgado. El caso es que los límites que los padres imponen a los niños son cada vez más lejanos y cada vez más flexibles, en pos de lograr una armonía en casa que por lo visto, a la larga, resulta en los adolescentes que conocemos hoy en día. Paz a golpe de talonario, sólo que en este caso tras la paz no viene la gloria.

Reprender al niño del restaurante, o lo que es lo mismo, que alguien ajeno a su círculo más cercano coloque límites a la criatura puede resultarle útil. Útil porque le recuerda que el mundo no gira a su alrededor y que existen cosas que no pueden realizarse, reglas que cumplir más allá de las que les pongan sus propios padres. Decirle al niño que se calle porque molesta y que deje de tirar comida al suelo, o que deje de importunar al resto de parejas que desean pasar una tranquila velada no me parece algo poco razonable. Sin embargo hay un problema.

El problema son los propios padres del niño, que en el afán de sobreprotección ciega que realizan sobre sus hijos se consideran los únicos con capacidad y autoridad para educarles. Una educación que, a la vista de los sucesos del restaurante, no ejecutan con la suficiente eficiencia escudándose en la supuesta "hiperactividad" del niño (estadísticamente, menos de un 3% de los casos) o su desproporcionada "ansiedad" (que según la ACTAD suele responder a fobias, separaciones, transtorno EPT, TOC, etc). A lo mejor el niño es realmente hiperactivo, pero por lo visto son las menos veces.

¿Qué ocurre entonces? Que la reprimenda, a menudo acertada, es rechazada frontalmente por los padres. Nadie tiene derecho a dirgirse a su ultra-bien educado hijo. Una situación capaz de romper relaciones de muchos años de amistad, o deteriorar las existentes entre madre y abuela (cuando éstas, debido al mayor tiempo que pasan con los nietos, tienen un papel fundamental en su educación, papel que crece día a día) por las divergencias que existen en la forma de criar a los retoños. Apoyo el hecho que quién guíe el camino deba ser la madre, pero en el momento en el que se solicita los servicios de la abuela por cualquier razón, se la licita para que intervenga en la educación de los pequeños, faltaría más.

Reprender a un crío en presencia de sus padres puede ser útil, por aquello que comentaba de poner límites desde un círculo menos próximo al familiar, que mandan el mensaje de la existencia de un mundo que existe más allá de la voluntad de un niño de 4 ó 5 años. Pero, al mismo tiempo, puede ser una actividad muy peligrosa. Por lo visto, si ya nos gusta poco que nos digan cosas sobre uno mismo, en el momento en el que tocamos la educación de otro tenemos todas las de perder. Y así, de este modo, seguiremos sufriendo los niños más molestos y maleducados de toda la historia con la triste y banal excusa de que todos los males que hereda nuestro retoño, provienen de la coyuntura extra-familiar.

O lo que viene a ser lo mismo: que educar, todos los padres lo hacen bien. Es culpa de los otros padres que educan mal a sus hijos y contaminan a los nuestros.

lunes, 16 de febrero de 2009

Los cumpleaños (que trata sobre ayer domingo, brevemente)

Ayer domingo, aún cuando solamente pude disfrutar de la mitad del día pues tuve que recoger a mi padre del fin del segundo ciclo de tratamiento, fue muy curioso. LMG organizó una pequeña quedada para sus amigos de toda la vida - una pena que no pudieras venir, Vander - en una casa de colonias a unos 293472334597 kilómetros de distancia y, a pesar de eso, la respuesta fue ejemplar. Casi una treintena de personas y personitas se encontraron allí (y yo, aunque tarde, también) y se hizo una calçotada como Dios manda. Es decir, Alberto comió algo así como 217 calçots y el resto para los demás xD

La verdad es que una de mis grandes asignaturas pendientes es hacer una fiesta - una fieshta, que diría el del anuncio - de cumpleaños, porque debe ser muy molón. Un poco incómodo tal vez, pero molón en cualquier caso. Molón porque sabes que en esencia, toda esa gente que está allí ha ido para celebrar el día en el que tú naciste, que es el verdadero origen del por qué se celebran los cumpleaños (o el origen moderno, pongamos). Es tan importante el día en el que naciste que la gente te regala cosas - wow - y apluade por ello.

La poca tarde que pude compartir la pasé acosado por un montón de hembras, cof cof cof, pero lo mejor de todo es que la que me dejó plantado y con un palmo de narices ni tan siquiera tiene cuatro años: "Bueno, Sergi, adéu. Me n'haig d'anar. Ja jugarem un altre dia, vale?" ¬¬ OMG, creo batió el récord de juventud con la que una mujer me ha roto el corazón xD

viernes, 13 de febrero de 2009

Indignadus maximus (que trata sobre la informatización del ICO)

Hoy estoy un poco indignadus maximus, que diría Sweet Carmine, MotD. En el ICO, por definición un lugar de tratamientos "especiales" y demasiado a menudo crónicos, existe un servicio distinto al del hospital de Bellvitge. Las enfermeras son las mejores, existen unas salas de espera (plantas 5, 6 especialmente y 7) muy bien acondicionadas e incluso los televisores son LCD y gratis.

Gratis hasta hace una semana por lo visto. Se ha instalado un sistema informatizado desde uno de los pasillos de cada planta y que controla el visionado de las teles. A 4 euros por día, más caro incluso que las televisiones de Bellvitge. Esto es vergonzoso. Es decir, son enfermos de cáncer, coño, y no están allí por inconsciencia o de paso. No coñe. ¿En serio que no puedes ponerles la tele gratis?