martes, 9 de septiembre de 2008

Las noticias sobre mi muerte... (que trata sobre una breve reseña deportiva, en relación al tenis)

"Reports of my dimise have been greatly exaggerated", dijo Mark Twain. Muchos han querido enterrar antes de tiempo - yo mismo he oído en mi entorno que debería haberse retirado ya - al gran campeón. Los comentaristas de la CBS lo tenían claro: "Ranking means nothing: this is the true King of Tennis".

Pero hoy, el mejor tenista de todos los tiempos, concluye su "peor" temporada de Gran Slam con 1 semifinal, dos finales y una victoria. Roger Federer acaba de merendarse 6-2 / 7-5 / 6-2 a un correoso pero inexperto Andy Murray y agarrando su decimotercer grande, uno menos que Sampras.

Como en este blog se aprecia el tenis de verdad, se saluda al campeón. Ave, Roger. Ah, y gracias.

On-Court determination

lunes, 8 de septiembre de 2008

Just a few thoughts... (que trata sobre la exposición breve de algunos pensamientos que me vienen a la mente de vez en cuando)

En mi ronda de blogs aprovechando un par de momentos de asueto durante la hora de comer y tras una breve mirada introspectiva hacia mi alrededor, deduzco que por lo pronto estamos en un mal momento. Digo mal momento - y lo diré de modo que parezca que frivolizo, aunque no sea así - porque hay mucha gente a mi alrededor que sufre, ha sufrido o está sufriendo. Gente que me importa de verdad.

Y, encima, hay vestidos que no caben donde deberían caber, amenazas en forma de colisionadores de partículas que pueden crear un agujero negro y engullir al propio mundo (aunque conozco egos que no caben en un agujero negro, pero bueno) y desgracias de verdad, como que Nadal no supere las semifinales del US Open. Menos mal que unánimemente se admite en toda la prensa deportiva que ganó el mejor jugador sobre la pista, porque de lo contrario tendría bronca asegurada xD

Tengo respuestas para todos ellos:

1) Tranquila, el miércoles ya te haré correr como una loca xD
2) La solución es, por si acaso, ponerse a lo que uno se tiene que poner. Y si no se acaba el mundo, dentro de nueve meses hay baby boom.
3) Siempre nos quedará París.

Hoy podría haber hablado de muchas cosas pero, dada la situación general, he preferido no tocar muchas susceptibilidades que al final siempre acabo recibiendo. Lo haré mañana.

viernes, 5 de septiembre de 2008

La imagen que vale más que mil palabras en mil idiomas (que trata sobre comida, muy brevemente)

Por fin me presto a ponerlo pero hay una cosa que me encanta de los restaurantes de al lado del mar: las cartas visuales. Porque ya te pueden explicar el plato combinado número 3 en cinco idiomas distintos, incluyendo catalán, castellano, inglés, alemán e italiano (los franceses que se jodan)... pero ese bistec y esas croquetas, con su ensaladita, pimiento, huevo frito y patatas queda MUCHO mejor cuando lo puedes ver en su correspondiente y magnífica foto.

Sí, hace cutre, ¿pero quién se puede resistir a examinar la cuidadosa disposición del bodegón alimenticio? Hoy he comprobado que existe todavía el más difícil todavía: café con leche y croissant. No con donut, palmera o ensaimada, no. Croissant. Y como mucha gente no sabe bien lo que es, en una ilustración queda mejor. Por si acaso.

Y olé.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Alguna vez has... jugado en la pista central de un Grand Slam? (que trata sobre sueños, posibles e imposibles)

Hacía tiempo que no utilizaba la imaginación para una entrada. Se me ocurrió al surfear el otro día la web del US Open (por cierto, Nadal - Murray y Federer ya están en semis), en la sección de subastas.

Para cualquiera que guste del tenis un poco más de la simple afición coyuntural (Nadal en la final de Wimbledon o las olimpiadas, vamos) gustaría de poder disfrutar del deporte de la raqueta allí donde juegan los mejores. Y los mejores juegan en Australia, en París, en Londres y en Nueva York. Australia, especialmente desde finales de los 80 cuando cambiaron la superfície, lleva 20 años intentando crearse su propio glamour. Es un torneo casi desubicado, apenas en los inicios de temporada, que no gusta a todo el mundo. El open británico es sibarita, elitista hasta el decir basta, como marca la tradición inglesa; Francia tiene su encanto, pero para los que nos gusta un tenis de ataque, Roland Garros no es la panacea. Y luego está Nueva York, con sus jornadas nocturnas y sus partidos que terminan a las 2 de la mañana... hora local del este.

Jugar en la pista central de Wimbledon, por ejemplo, es algo que a menos que seas el campeón vigente o un serio aspirante tienes que solicitarlo formalmente a la organización. A veces lo conceden, la mayoría no. Si eres inglés barren para casa, como en todas partes, vamos.

Pero ahora existe otra posibilidad. A través de la subasta del propio US Open permiten, previo pago de alrededor de 6500 $, jugar en la pista central de Nueva York con el colega que tu elijas - la Arthur Ashe - el mismo día de la final masculina, de 8 a 9 de la mañana, con pase VIP para el village, 2 entradas para la final, alojamiento en Manhattan y los traslados del complejo al hotel y viceversa.

Por lo tanto, si alguno tiene mucha pasta y no sabe qué hacer con ella, si alguien quiere jugar un partidito en otro lugar del habitual y de paso invitarme, por favor que se pase por la siguiente dirección pinchando este link.

En serio.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Por un par de clásicos... (que trata sobre una breve reflexión sobre dos frases medianamente célebres)

Decía Aristóteles, a quién desde aquí en varias ocasiones le he profesado mis más profundos respetos, que consideraba "más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista sus enemigos, pues la victoria más dura es la que existe sobre uno mismo".

Supongo que cuando eres un pensador profesional - o se podría decir que vives de ello - estas frases cobran un sentido mucho menos "virtual" y teórico y empiezan a formar parte del mundo real. Tiene doble filo la frase del discípulo de Platón, uno sobre el que han recurrido muchos otros y el otro, tampoco banal, que lanza un mensaje casi de advertencia sobre los éxitos y los fracasos.

Muchos, dicen, que el verdadero sentido del trayecto de A hacia B no está en llegar al segundo punto, sino precisamente en el viaje mismo, en lo que te lleves de él. No está mal. Muchas veces, aún pensando el largo camino que nos separa de nuestro destino (o incluso si creemos que no podemos llegar a él) nos llevamos las manos a la cabeza pensando en todo lo que se nos viene encima o en el tiempo que hemos perdido. Ni todo lo que se gana es una victoria... ni todo lo que se pierde es una derrota. ¿O no?

Gandhi, que de lanzar mensajes también sabía un rato, concluyó: "Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa." Y es que, prácticamente en la totalidad de las ocasiones, en el trayecto de A hacia B hemos conseguido mucho más de lo que nos pensamos. Aunque el objetivo final no esté tan claro, importa menos.

Qué coño, ya lo decía Manolo García. Nunca el tiempo es perdido.

martes, 2 de septiembre de 2008

El arte del todo con la nada (que trata sobre sensaciones y formas de ser)

El título parece sacado de un libro de autoayuda de aeropuerto, baratito además. En realidad es sencillo de explicar: es cuando consigues que, con apenas nada, tenerlo todo. Todo lo que cuenta, claro.

Y ahora el reto es tratar de conseguir que no suene extremadamente cursi o adolescente. La mayoría de la gente admite con la boca bien grande y llena que lo más importante en la vida son los pequeños detalles, que en realidad hay muy pocas cosas imprescindibles para vivir, que siempre se podría prescindir de lo material y que esos complementos / loquesea tan caro que llevas es un lujo superfluo que en realidad no significa nada. Normalmente después de decirlo suben en su coche caro y van a su piso / casa cara tras volver de sus caras vacaciones y se quedan tan anchos. Puede que el contenido de lo que digan sea verdad, pero suena raro - y a menudo inverosímil - en sus bocas. Sé lo que digo.

Yo creo tocar de los pies en el suelo y, aunque no me puedo quejar por cómo me va, entiendo que no a todo el mundo le va igual. A unos mejor, a muchos otros peor. Sin embargo, existen pequeños momentos en los que a pesar de no sufrir ninguna necesidad básica (como, duermo, trabajo, disfruto) ni tampoco superflua (vivo probablemente mejor de lo que "merezco") y por tanto mi opinión pudiera verse "contaminada", puedo comprender la autenticidad de las frases anteriores. Hay momentos, algunos, en los que te das cuenta que la realidad - tu realidad - va mucho más allá de la ropa, las tarjetas de crédito, coches, barcos o estilos de vida que no nos pertenecen. Obviamente es más fácil apreciarlo cuando todas tus necesidades están cubiertas y no es por ser demagogo, pero este discurso no funciona con la gente que vive en la pobreza (mis disculpas a todos ellos).

Es decir, para los que tenemos - y aunque aspiramos a más nos va bastante bien así - un estilo de vida normal, la "vida" auténtica está en lo que cuesta un paquete de pipas, si no menos. Tal vez también en un solomillo y una copaza de vino en la cubierta de un yate, con la brisa marina en la cara. Puede ser.

Pero hoy, y espero que siempre en las mismas condiciones, una bolsa de pipas son lo mejor del mundo. Y no necesito más.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Nuevo curso (que trata sobre el inicio del nuevo período laboral, entre otros)

Esta es una entrada clásica de primero de septiembre, cuando la gente vuelve a la oficina después de sus vacaciones. En mi caso no es así, pues si bien hoy se han incorporado los efectivos aquí, yo ya estaba trabajando solito desde hace un par de semanas.

Tampoco es como la vuelta al cole, porque las escuelas empiezan a mediados de mes y técnicamente yo tengo una vuelta al cole literal, con la de cosas que me quedan aprender durante este semestre (inclusive una lengua que nunca pensaba que iba a estudiar, peeeeero...).

La verdad es que la segunda mitad del año, de algún modo, siempre es más relajada que la primera. Yo así lo espero, la verdad, aunque he sentido algo raro esta mañana en la visita al ICO. Apenas 5 meses enteros para que acabe el año y hay el puente del 11 de septiembre - que parece mentira los amigos que le salen al catalanismo cuando se trata de hacer fiesta, oye - para la semana que viene, la Hispanidad - visca Catalunya pero Viva España, coño - aunque este año no caiga bien, como tampoco Todos los Santos, la Constitución y la Inmaculada Concepción que celebran creyentes y no creyentes sin ir a trabajar (como dijo Luís Buñuel: "Yo soy ateo, gracias a Dios") y, por supuesto, Navidad. Pim, pam. Año nuevo. Pim Pam, bye bye 2008.

Esta nueva temporada tengo varios retos por delante de toda índole, personales y profesionales, de los que seguramente aprenderé mucho. Pero la principal tarea que tengo por delante es la de ser más listo; sacrificaría gustosamente ser menos inteligente para ser un poco más listo y ver cosas que no veo a simple vista. Más listo y menos ingenuo, tal vez. Una buena muestra es la conversación de este fin de semana en casa de mi abuela, porque todavía me falta picardía para pillar cosas al vuelo sabiendo dejar las vísceras a un lado. Baste esta reseña para saber a qué me refería cuando lo relea en un futuro.

Más cosas: US OPEN! Se está disputando el último grand slam del año y Nadal y Federer (ambos estrenan condiciones de cabeza de serie distintas) siguen adelante en cuarta ronda. Próximamente habrá novedades tenísticas en cuanto a blogs se refiere, tengo que ponerme al loro.